El primer ministro logró una amplia ventaja en las elecciones generales y podría alcanzar mayoría propia en el Parlamento. La oposición reconoció la derrota.
Monseñor Braida cuestionó la reforma impulsada por el oficialismo y advirtió que el encierro de menores no resuelve el problema de fondo.
La violencia simbólica de Javier Milei no es solo una táctica discursiva: es un pilar de su gobierno.