Milei prometió déficit cero y bajar la inflación. Logró lo primero a costa de destruir la economía real. Pero ahora se enfrenta a una contradicción insoluble que ninguno de sus manuales neoliberales prevé.
Cuando el Estado se convierte en un vehículo para los negocios privados de una corte (El Tábano Economista)
La caída del consumo y el deterioro del mercado interno exponen el impacto cotidiano del modelo económico del gobierno.