Las dos CTA se presentaron ante la Justicia para frenar el avance del gobierno sobre las garantías constitucionales del movimiento obrero.
Sin participación de provincias, sindicatos ni cámaras empresarias, el Gobierno reactivó unilateralmente el organismo encargado de legislar las reformas del Pacto de Mayo.
Jorge Rachid propone un horizonte estratégico hasta 2050, basado en soberanía, justicia social y unidad latinoamericana, frente a la opresión imperial y el vaciamiento nacional.