La hipocresía debe ser ordenada (El Tábano Economista)
En el teatro de la economía internacional, Grecia y Ucrania representan dos tragedias modernas con un guion común: el saqueo sistemático bajo el disfraz del rescate financiero o la ayuda humanitaria. Mientras think tanks y organismos multilaterales celebran supuestas «recuperaciones», la realidad desnuda un patrón de depredación donde los acreedores y el complejo militar-industrial emergen como únicos vencedores.