El INDEC publico que el 28,2% de los argentinos vive en la pobreza, casi 10 puntos menos que un ano atras. El Centro de Economia Politica Argentina advierte que gran parte de esa mejora es estadistica, no real: cambios en la medicion de ingresos, inconsistencias en los salarios informales y una canasta subestimada distorsionan el dato oficial.
El Instituto Nacional de Estadistica y Censos (INDEC) informo esta semana que la incidencia de la pobreza en el segundo semestre de 2025 alcanzo al 28,2% de la poblacion, una caida de 9,9 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2024, cuando habia llegado al 38,1%. La tasa de indigencia bajo de 8,2% a 6,3%. El gobierno presento los numeros como evidencia de recuperacion. El Centro de Economia Politica Argentina (CEPA) publico un informe que obliga a leer el dato con mucha mas cautela.
El truco de la encuesta
La primera advertencia del CEPA apunta directamente al instrumento de medicion. Desde el cuarto trimestre de 2024, el INDEC implemento cambios en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que mejoraron la captacion de ingresos no laborales: la Tarjeta Alimentar, pensiones no contributivas, el programa Progresar y otros subsidios ahora se preguntan con mayor precision. El organismo incorporo ocho nuevas preguntas y mejoro la rigurosidad de otras cinco dentro del modulo de ingresos no laborales.
El problema es que el INDEC no informo en que medida esas modificaciones afectan la comparabilidad con las series historicas. La conclusion del CEPA es directa: una parte significativa de la baja en la pobreza no refleja una mejora real en el bienestar de los hogares, sino una mejora en la estadistica. El investigador Agustin Salvia, del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, coincide en el diagnostico: desde fines de 2023 hubo un cambio en el instrumento de medicion de los ingresos que mejoro notablemente su captacion, especialmente los no laborales y los provenientes del trabajo informal.
Los informales que le ganaron a la inflacion sin que nadie lo vea
El segundo cuestionamiento tiene que ver con los salarios de los trabajadores no registrados. Segun el INDEC, ese segmento crecio 25,5% en terminos reales entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025, una performance que supera ampliamente a los privados registrados (que perdieron poder de compra) y a los empleados publicos. Una anomalia que el propio organismo explica porque esos trabajadores habrian aumentado sus horas de trabajo.
El CEPA desmonta esa lectura con datos. Entre mayo de 2016 y diciembre de 2023, el salario informal mostro una correlacion casi perfecta con el Salario Minimo Vital y Movil (SMVM), con un coeficiente de determinacion de 0,9966. Esa relacion se rompio abruptamente en enero de 2024. Y hay mas: al contrastar la variacion que surge del indice de salarios del INDEC con el ingreso promedio de los trabajadores no registrados medido directamente en los microdatos de la EPH, el indice arroja un aumento 28,1% mas elevado que el observado en la propia encuesta. Una incoherencia interna del sistema estadistico difici de justificar como progreso real, sobre todo cuando el mercado laboral muestra tasas de empleo cayendo y desocupacion en alza.
La canasta que no mide lo que cuesta vivir
El tercer problema es estructural. La metodologia que usa el INDEC para calcular la Canasta Basica Total (CBT) parte de patrones de consumo relevados en 1996/97 y 2004/05. Mensualmente, el organismo actualiza el Coeficiente de Engel (la relacion entre gasto alimentario y gasto total) en funcion de la inflacion de cada rubro, pero mantiene constantes las cantidades consumidas. En un contexto de shock de precios relativos como el que genero el ajuste tarifario de la gestion Milei, esa metodologia subestima sistematicamente el peso de los servicios y el transporte en el presupuesto familiar.
El numero lo confirma: en la ultima medicion, la CBA representa el 45% de la CBT. Muy por encima del 38,4% de la encuesta de 2004/05, y todavia mas lejos del 27% que arrojaba la encuesta de 2016/17. El coeficiente de Engel que usa el INDEC, en cambio, casi no se movio entre 2023 y 2025 (de 2,19 a 2,22), pese a que tarifas y transporte tuvieron aumentos muy superiores a los alimentos. El efecto concreto: la linea de pobreza queda artificialmente baja, y mas hogares aparecen por encima de ella aunque sus ingresos reales no hayan crecido.
Lo que si bajo: el poder de compra de los mas pobres
Mientras el dato oficial mejora, los indicadores que miden el ingreso de los sectores mas vulnerables muestran una historia opuesta. La Tarjeta Alimentar, congelada en 52.250 pesos desde junio de 2024, perdio 16,1 puntos porcentuales de poder adquisitivo en terminos reales respecto al segundo semestre de 2024. Los planes sociales, congelados en 78.000 pesos desde enero de ese mismo ano, sufrieron una caida real del 10,5% interanual y acumulan una perdida de 82,8 puntos respecto al segundo semestre de 2023. La jubilacion minima con bono retrocedio 3,4 puntos en la misma comparacion.
La AUH muestra una mejora marginal de 1,6 puntos respecto al segundo semestre de 2024, pero la Tarjeta Alimentar que la complementa sigue erosionandose. El cuadro es el de una transferencia de ingresos que el Estado mide mejor en el papel pero financia peor en la realidad.
Trabajar no alcanza
El informe del CEPA incorpora ademas un analisis sobre los trabajadores registrados del sector privado. La comparacion entre la mediana salarial neta y la Canasta Basica Total para una familia tipo de cuatro integrantes muestra que en diciembre de 2025 ese salario cubre apenas el 94% de la canasta. Es una mejora respecto al piso historico de 73,8% que se registro en marzo de 2024, pero sigue indicando que la mitad de los asalariados formales no llega a cubrir el costo de vivir de una familia tipo con un solo ingreso.
Lo que viene
El CEPA proyecta un primer semestre de 2026 con riesgos concretos de reversion. La inflacion de alimentos promedto el 4% mensual en enero y febrero, el doble que el promedio del segundo semestre de 2025. El SMVM y los planes sociales siguen congelados. La Tarjeta Alimentar continua perdiendo valor. La jubilacion minima, con el bono sin actualizar, tambien cede terreno. El numero del segundo semestre de 2025 puede ser el punto mas bajo de la serie antes de que el indicador vuelva a subir.
Fuente: CEPA, Centro de Economia Politica Argentina. Informe "Evolucion de la incidencia de la pobreza y la indigencia", segundo semestre 2025, marzo 2026.