La filtración del Plan de Inteligencia Nacional desató una ofensiva oficial contra el periodismo. El Gobierno niega el espionaje, pero lanza advertencias que reeditan viejas prácticas del Estado secreto.
Una mayoría contundente rechaza los insultos del Presidente a periodistas y alerta sobre el avance autoritario del Gobierno.
Por: Lic. Alejandro Marcó del Pont China juega al Go, Occidente al póker (El Tábano Economista)