La central obrera denunció una violación al derecho internacional, reclamó el cese de toda injerencia extranjera y expresó su solidaridad con el pueblo venezolano.
Con un pronunciamiento firmado por Edgardo Depetri y Pedro Wasiejko, la federación denunció una violación a la soberanía venezolana, rechazó la lógica de la guerra y reclamó el cese inmediato de toda agresión extranjera en la región.
La ofensiva militar fue denunciada como una violación al derecho internacional y una nueva avanzada imperial sobre América Latina.