viernes, 6 de noviembre de 2026

Los organismos de derechos humanos llevaron sus reclamos a la Catedral de Buenos Aires
Con fotografías de las víctimas del terrorismo de Estado y mensajes en defensa de la justicia social, las organizaciones dieron la bienvenida a León XIV y cuestionaron la posición del Gobierno nacional frente a sus demandas.
La Mesa de Organismos de Derechos Humanos realizó una intervención pacífica y silenciosa en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires para dar la bienvenida al papa León XIV y expresar sus reclamos por memoria, verdad, justicia y derechos sociales. Los participantes ingresaron al templo con pancartas que exhibían fotografías de personas desaparecidas durante la última dictadura y carteles con referencias a la justicia social. Durante la actividad, las organizaciones también denunciaron lo que consideran un intento del gobierno de Javier Milei de distanciar al pontífice de los reclamos que distintos sectores de la sociedad argentina buscan hacerle llegar.
La intervención tuvo un carácter simbólico y político. Las imágenes de los desaparecidos, que desde hace décadas acompañan las movilizaciones de los organismos, fueron llevadas al interior de uno de los principales espacios religiosos del país. La decisión buscó vincular la bienvenida al Papa con una historia de lucha contra la impunidad que continúa ocupando un lugar central en la vida democrática argentina.
Los carteles también recuperaron expresiones atribuidas al pontífice que ponen en valor la justicia social. La elección de esos mensajes respondió al propósito de las organizaciones de situar los derechos humanos y las condiciones de vida de la población dentro del diálogo que esperan mantener con la Iglesia. La intervención, según la información difundida por sus participantes, se desarrolló sin incidentes y mantuvo en todo momento un carácter pacífico y silencioso.
El cuestionamiento al Gobierno nacional constituyó otro de los ejes de la actividad. La Mesa de Organismos denunció un intento oficial de presentar a León XIV como una figura alejada de los reclamos que diferentes colectivos sociales desean acercarle. Se trata de una interpretación política formulada por las organizaciones, que entienden que la defensa de los derechos humanos y la justicia social no puede quedar excluida de la agenda pública vinculada con la presencia del pontífice.
La controversia adquiere especial relevancia en el contexto de las políticas impulsadas por la administración de Javier Milei. Desde el comienzo de su gestión, las decisiones oficiales en materia de memoria, derechos humanos y políticas sociales han generado cuestionamientos de organizaciones históricas, sectores sindicales y entidades de la sociedad civil. La reducción de recursos estatales y las posiciones expresadas por funcionarios nacionales sobre el pasado reciente forman parte de las discusiones que atraviesan ese vínculo.
La presencia de las fotografías de las personas desaparecidas también remite a una relación histórica compleja entre la Iglesia católica y los organismos de derechos humanos. Durante la última dictadura, integrantes del clero participaron de experiencias de acompañamiento a las víctimas y sus familiares, mientras que otros sectores de la institución mantuvieron vínculos con el régimen militar. Ese recorrido explica parte de la importancia que las organizaciones atribuyen a los posicionamientos públicos de las autoridades eclesiásticas frente a las violaciones de derechos fundamentales.
En la Argentina, la consigna de memoria, verdad y justicia sintetiza una trayectoria que incluye la búsqueda de los desaparecidos, la restitución de identidades apropiadas durante el terrorismo de Estado y el juzgamiento de los responsables de crímenes de lesa humanidad. Las fotografías utilizadas durante la intervención forman parte de esa construcción colectiva de memoria. Su presencia en la Catedral trasladó al ámbito religioso una demanda sostenida durante décadas en plazas, tribunales y espacios institucionales.
La actividad también puso de manifiesto la intención de los organismos de relacionar las reivindicaciones históricas con los problemas sociales contemporáneos. La referencia a la justicia social amplía el alcance de la intervención hacia las condiciones materiales necesarias para el ejercicio de los derechos. En esa perspectiva, las políticas económicas, la protección de los sectores vulnerables y la responsabilidad del Estado forman parte de una discusión que las organizaciones consideran inseparable de la defensa de la dignidad humana.
La intervención fue registrada en fotografías y video por Marita Costa, cuyo material documenta la presencia de las organizaciones en la Catedral Metropolitana. Las imágenes muestran una acción pública que eligió el silencio, los rostros de los desaparecidos y los mensajes escritos como principales recursos de expresión. La Mesa de Organismos hizo de ese espacio religioso un escenario para transmitir sus reclamos y cuestionar el lugar que el Gobierno pretende asignarles en el vínculo con León XIV.






