miércoles, 16 de septiembre de 2026

Un amparo forzó el traslado del archivo de nitrato del Museo del Cine
Después de ocho años de reclamos, cintas y fotografías comenzaron a ser derivadas a una reserva acondicionada para preservar el patrimonio y garantizar la seguridad laboral.
La segunda etapa del traslado de las cintas y el material fotográfico de nitrato del Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken se realizó este lunes hacia una reserva acondicionada en el barrio porteño de La Boca. El avance es resultado del amparo presentado en 2018 por ATE Capital para proteger el patrimonio cinematográfico y resguardar a quienes trabajan con materiales altamente inflamables, al público y a los vecinos de la zona.
La acción judicial fue iniciada el 14 de septiembre de 2018 y quedó radicada bajo el expediente 36085/2018 en el Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo y Tributario N.º 14, Secretaría 28. La presentación reclamó que el Gobierno de la Ciudad cumpliera la Ley de Patrimonio Cultural y adoptara medidas urgentes frente a las deficientes condiciones de conservación y seguridad existentes en el depósito de Ministro Brin 615.
El reclamo advertía que el inmueble carecía de la refrigeración y la ventilación necesarias para almacenar películas de nitrato y acetato. En 2020, trabajadores e inspectores denunciaron que allí se guardaban aproximadamente 3.000 kilos de nitrato de celulosa y 90.000 kilos de acetato. Las autoridades del Museo reconocieron entonces la existencia de problemas edilicios y técnicos, aunque discutieron públicamente la magnitud del riesgo denunciado.
El material forma parte de una de las colecciones cinematográficas públicas más importantes de América Latina. El Museo conserva más de 90.000 rollos de películas, junto con fotografías, libros, revistas, guiones, afiches, vestuario, cámaras, proyectores y piezas de escenografía que documentan más de un siglo de historia audiovisual argentina.
En 2024, un proyecto presentado en la Legislatura porteña confirmó que el amparo continuaba vigente y precisó las condiciones exigidas para la colección de nitrato: una temperatura de 5 grados, 35% de humedad y circulación de aire filtrado y renovado. La iniciativa también reclamó información sobre la construcción de nuevas bóvedas, la seguridad del personal y la demorada unificación del Museo en una sede propia.
La respuesta del Gobierno porteño comenzó a materializarse seis años después de iniciada la causa. A fines de 2024 se adjudicaron por $593,3 millones las obras para terminar el edificio destinado a la guarda del nitrato. En octubre de 2025, el contrato fue ampliado en otros $77 millones por la aparición de vicios ocultos durante los trabajos.
La nueva reserva, ubicada sobre la avenida Don Pedro de Mendoza, posee una superficie cubierta de 167 metros cuadrados, de los cuales 62 corresponden al sector de guarda, dividido en dos depósitos y antecámaras. El proyecto incorporó sistemas específicos de climatización, ventilación y control de humedad. También se contrataron 2.000 contenedores de polipropileno inerte para reemplazar las antiguas latas y mejorar la conservación de las películas.
“Luchar siempre sirve”, sostuvo ATE Capital al informar el nuevo operativo. La frase resume una conquista obtenida mediante la organización sindical y la acción judicial: fueron necesarios ocho años de reclamos para que el Gobierno porteño comenzara a garantizar las condiciones que la ley ya le exigía.
El traslado representa un avance fundamental, pero no borra años de desidia ni clausura la discusión. Preservar el patrimonio cinematográfico y cuidar a quienes lo sostienen diariamente requiere una política pública permanente, presupuesto y condiciones laborales seguras.






