Unidad en las calles contra la deuda

La CGT, las dos CTA y la UTEP confluyeron frente al Ministerio de Economía para exigir una respuesta a la crisis financiera de las familias y las pequeñas empresas.

Las tres centrales sindicales y la principal organización de la economía popular marcharon este jueves hasta el Ministerio de Economía para reclamar al gobierno de Javier Milei un programa de refinanciación de deudas. La movilización reunió a la CGT, la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma, la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) y agrupaciones de personas endeudadas en una nueva acción conjunta contra las consecuencias del ajuste.

Las columnas llegaron al Palacio de Hacienda para denunciar que millones de familias utilizan tarjetas, préstamos bancarios, billeteras virtuales y mecanismos informales de crédito para comprar alimentos, pagar alquileres, adquirir medicamentos y mantener los servicios básicos.

La participación de la UTEP no fue una adhesión secundaria. La organización fue parte de la convocatoria y llevó a la movilización la realidad de los barrios populares, donde la falta de acceso al sistema bancario empuja a miles de hogares hacia prestamistas, financieras informales y aplicaciones que imponen intereses usurarios.

“La crisis del endeudamiento en los barrios populares no puede esperar”, había advertido la UTEP al convocar a la protesta. La organización señaló que muchas familias recurren a esos mecanismos no para comprar bienes o realizar inversiones, sino para garantizar necesidades elementales como la alimentación.

Representantes de las organizaciones ingresaron al Ministerio y entregaron un documento con propuestas para afrontar la emergencia. La jornada no tuvo un acto de cierre ni discursos desde un escenario, por lo que la presentación formal del escrito concentró el reclamo de los sectores sindicales y sociales.

La principal demanda fue la puesta en marcha de un programa que permita refinanciar las deudas, extender los plazos de pago y establecer tasas compatibles con la evolución de los ingresos. También reclamaron que el Banco Central cumpla su función regulatoria sobre los intereses aplicados por bancos, entidades no financieras, aplicaciones de crédito y billeteras virtuales.

“El endeudamiento es una política de gobierno. Hoy movilizamos al Ministerio de Economía contra un modelo que empuja a las familias argentinas a endeudarse para comer, pagar el alquiler y sostener los servicios básicos. Basta de usura”, denunció la CGT.

La presencia conjunta de la CGT, las dos CTA y la UTEP expresó una articulación entre el movimiento sindical y las organizaciones de la economía popular frente a un problema que atraviesa tanto a trabajadores registrados como informales, jubilados, desocupados y pequeños productores.

La movilización contó con los integrantes del triunvirato de la CGT, Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Argüello. También participaron Gerardo Martínez y Andrés Rodríguez, dirigentes de las dos CTA y referentes de la UTEP, conducida nacionalmente por Alejandro “Peluca” Gramajo.

“El equilibrio macroeconómico debe incluir una solución al endeudamiento y la morosidad de familias y pymes, reactivar la producción y el consumo y poner en marcha la economía real”, sostiene el documento entregado a las autoridades.

El planteo cuestiona el discurso oficial que reduce el equilibrio económico al resultado de las cuentas públicas y desconoce sus consecuencias sociales. Para las organizaciones, no existe estabilidad posible cuando los ingresos no alcanzan, el consumo se derrumba y las familias necesitan tomar nuevos créditos para cancelar obligaciones anteriores.

El reclamo también incluyó la situación de las pequeñas y medianas empresas. El endeudamiento compromete su capital de trabajo, amenaza la continuidad de las actividades productivas y pone en riesgo miles de fuentes laborales. Cuando una pyme no puede financiarse, reduce la producción; cuando una familia deja de pagar una tarjeta o un préstamo, contrae todavía más su consumo. En ambos casos, el resultado es una economía con menos actividad y empleo.

Más de 20 millones de personas mantienen compromisos con bancos y entidades no bancarias en la Argentina. La morosidad creció aceleradamente desde diciembre de 2023 y alcanzó al 17,5 por ciento de los créditos personales, según los datos difundidos durante la jornada.

El secretario general de ATE y referente de la CTA Autónoma, Rodolfo Aguiar, advirtió que la falta de respuestas podría tener consecuencias sociales todavía más graves. “No hay que descartar que sea el alto nivel de endeudamiento el que se termine convirtiendo en el desencadenante de un estallido social en el país”, afirmó.

Aguiar rechazó además el argumento de Milei según el cual nadie obligó a las personas a endeudarse. “Son sus políticas económicas y las de Caputo las que se convirtieron en una pistola apoyada en la sien de millones de argentinos”, respondió.

La marcha dejó una señal de unidad entre las organizaciones sindicales y sociales frente a un Gobierno que responsabiliza individualmente a las víctimas de su política económica. La CGT, las dos CTA y la UTEP confluyeron para exigir que el Estado intervenga ante la usura y permita a las familias y las pymes salir de una deuda contraída, en la mayoría de los casos, para sobrevivir al ajuste.

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Redacción general del portal.

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