viernes, 14 de agosto de 2026

Empresarios y trabajadores debatirán en Rosario una agenda para defender la producción
ADIMRA, CAME, la CGT y FISFE convocaron al encuentro “Argentina Produce”, que reunirá el 27 de agosto a representantes empresarios y sindicales para discutir producción, empleo, industria y competitividad en medio de la caída de la actividad fabril y la destrucción de puestos de trabajo.
Representantes de la industria, las pequeñas y medianas empresas y el movimiento obrero se reunirán el próximo jueves 27 de agosto en Rosario para debatir una agenda común frente a los problemas que atraviesan la producción y el empleo en la Argentina. Bajo el nombre “Argentina Produce – Diálogo que construye”, la convocatoria reunirá a referentes de ADIMRA, CAME, la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE).
El encuentro comenzará a las 9 en el Salón Empresario de la Asociación Empresaria de Rosario (AER), ubicado en España 848. Según la convocatoria difundida por los organizadores, el objetivo será poner en discusión cuatro ejes centrales: producción, empleo, industria y competitividad, a partir del intercambio entre empresarios y trabajadores.
La iniciativa se produce en un escenario especialmente complejo para el entramado productivo. La industria manufacturera viene mostrando retrocesos en la actividad y una sostenida pérdida de puestos de trabajo, mientras distintos sectores empresarios advierten sobre las consecuencias de la debilidad del mercado interno y la competencia creciente de productos importados.
Los números permiten dimensionar el problema. Desde diciembre de 2023, la industria argentina perdió cerca de 80 mil puestos de trabajo registrados y se convirtió en uno de los sectores más golpeados por la destrucción de empleo. A comienzos de este año, además, el 53,3 por ciento de las empresas relevadas por el Monitor de Desempeño Industrial de la UIA informó una caída de la producción respecto del último trimestre de 2025.
El deterioro también alcanza a uno de los sectores directamente representados en la convocatoria de Rosario. De acuerdo con datos de ADIMRA, la actividad metalúrgica registró en mayo una caída interanual del 5,1 por ciento y acumuló una contracción del 6 por ciento en los primeros meses del año. La utilización de la capacidad instalada se ubicó en apenas 39,8 por ciento, uno de los niveles más bajos de la serie sectorial.
La situación del empleo agrega otra dimensión al debate. Un relevamiento del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) contabilizó una pérdida de más de 216 mil puestos de trabajo privados registrados entre noviembre de 2023 y marzo de 2026, mientras aumentaron la informalidad y formas más precarias de inserción laboral.
La preocupación atraviesa tanto al movimiento sindical como a sectores del empresariado productivo. Desde el universo pyme se viene advirtiendo que la estabilidad de algunas variables macroeconómicas no alcanza para sostener fábricas y puestos de trabajo cuando persisten la caída del consumo y las dificultades de la economía real. Las pymes representan alrededor del 70 por ciento del empleo privado formal del país, según estimaciones difundidas por organizaciones industriales.
La discusión adquiere una relevancia particular en Santa Fe, uno de los principales territorios industriales de la Argentina. En mayo, más de 700 empresarios participaron en Rosario de “Fabricar Futuro”, una jornada organizada por FISFE junto al Ministerio de Desarrollo Productivo provincial para discutir una estrategia productiva federal. Allí volvieron a aparecer como preocupaciones centrales la situación de la industria, la competitividad y la necesidad de preservar las capacidades productivas del país.
La convocatoria del 27 de agosto incorpora ahora un elemento político y social significativo: sentar alrededor de una misma mesa a organizaciones empresarias y sindicales. En un escenario donde el debate económico suele presentar al costo laboral y los derechos de los trabajadores como obstáculos para la competitividad, la presencia conjunta de la CGT con ADIMRA, CAME y FISFE abre una discusión diferente, vinculada con la posibilidad de construir acuerdos entre capital y trabajo alrededor de la defensa de la producción nacional.
La industria continúa siendo un componente decisivo de la estructura económica argentina. Según datos difundidos por la UIA, genera alrededor de 1,2 millones de empleos formales directos y otros 2,4 millones indirectos a lo largo de sus cadenas de valor. En conjunto, unos 3,6 millones de puestos de trabajo dependen directa o indirectamente de la actividad industrial.
En ese contexto, “Argentina Produce” buscará colocar nuevamente en el centro del debate una discusión que excede la coyuntura de cada empresa o sindicato: qué estructura productiva necesita el país, cómo preservar el empleo y de qué manera construir competitividad sin que el ajuste sobre trabajadores, salarios y mercado interno sea presentado como el único camino posible.






