sábado, 8 de agosto de 2026

Más de 50 mil personas marcharon por San Cayetano y ratificaron el plan de lucha contra el Gobierno
La UTEP, la CGT, las dos CTA y organizaciones sociales volvieron a movilizarse bajo las consignas de Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo, con fuertes críticas al ajuste, la reforma laboral y la eliminación del Salario Social Complementario.
Más de 50.000 personas participaron este jueves de la tradicional movilización de San Cayetano, que unió el santuario de Liniers con Plaza de Mayo y volvió a reunir a la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), la CGT, la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma, sindicatos, organismos de derechos humanos, organizaciones sociales, estudiantiles, campesinas y de pueblos originarios. A diez años de la primera marcha de la economía popular, las organizaciones ratificaron la continuidad del plan de lucha contra las políticas del Gobierno de Javier Milei y reclamaron trabajo, producción y soberanía.
La jornada comenzó por la mañana en el santuario de San Cayetano, donde el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, encabezó la tradicional bendición de las herramientas de trabajo. La movilización concluyó por la tarde con un acto central en Plaza de Mayo, que se inició con un homenaje a Taty Almeida, encabezado por el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel junto a María Adela Antokoletz, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora.
Durante el acto, el secretario general de la UTEP, Alejandro «Peluca» Gramajo, destacó la masiva participación y vinculó la movilización con la derrota que, según afirmó, sufrió el oficialismo durante el tratamiento del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. «Terminamos una movilización muy grande, con más de 50.000 personas en la calle. Gracias a la presión popular y a la unidad de todos los sectores logramos pegarle una gran derrota a este gobierno», sostuvo. También aseguró que la movilización forma parte de «la lucha que está dando el pueblo trabajador» y afirmó que «con fe, unidad, lucha y organización vamos a dar vuelta esta situación».
Las organizaciones denunciaron además la eliminación del Salario Social Complementario —actualmente denominado VAT por el Gobierno nacional—, una decisión que, según señalaron, deja sin su único ingreso fijo a cientos de miles de trabajadores de la economía popular que desarrollan tareas en comedores comunitarios, cooperativas, reciclado urbano, producción de alimentos y otras actividades esenciales para numerosas comunidades.
El documento consensuado y leído durante el acto sostuvo que el ajuste impulsado por el Gobierno golpea a los trabajadores, profundiza la pobreza, la precarización laboral y el cierre de pequeñas empresas, al tiempo que cuestionó la apertura de las importaciones y el abandono de la producción nacional. También denunció ataques contra periodistas, docentes, científicos, trabajadores estatales, jubilados y personas con discapacidad, y rechazó los intentos de avanzar sobre derechos laborales y sociales.
Entre los principales reclamos, las organizaciones exigieron la restitución inmediata del Salario Social Complementario, la derogación de la reforma laboral, políticas públicas para fortalecer la producción y el empleo, la defensa de la universidad, la ciencia y la salud pública, la protección de los territorios de los pueblos originarios y el rechazo a la extranjerización de la tierra. «La tierra no se vende, no se quema, no se extranjeriza», afirmaron durante la lectura del documento.
A diez años de la primera marcha de San Cayetano, las organizaciones ratificaron la continuidad de la unidad entre el movimiento obrero, la economía popular y los distintos sectores sociales. El cierre del acto resumió el sentido político de la jornada con una consigna que atravesó toda la movilización: «Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo», como horizonte para enfrentar el ajuste y defender la producción, la justicia social y la soberanía nacional.















