martes, 4 de agosto de 2026

Estatales y docentes unieron sus reclamos contra el ajuste
La movilización al Ministerio de Economía reunió a trabajadores del Estado y de la educación en una jornada nacional de protesta contra los despidos, la pérdida salarial y el desfinanciamiento de las políticas públicas.
Trabajadoras y trabajadores estatales se movilizaron este lunes al Ministerio de Economía de la Nación en el marco del paro nacional convocado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), en una jornada de lucha que confluyó con el paro nacional docente impulsado por CTERA y acompañado por otros gremios de la educación y del sector universitario. La protesta expresó el rechazo a las políticas de ajuste del gobierno de Javier Milei, los despidos en el Estado, el deterioro de los salarios y el desfinanciamiento de áreas estratégicas para el funcionamiento del sector público.
Al anunciar la medida de fuerza, el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, sostuvo que «los salarios de los estatales tendrían que ser más del doble de lo que son ahora» y advirtió que la pérdida del poder adquisitivo supera el 45% desde el inicio de la actual gestión. «Al recorte aplicado en la paritaria hay que agregar que los servicios públicos aumentaron más de un 900% desde que asumió Milei», afirmó el dirigente, quien también denunció un crecimiento alarmante del endeudamiento entre las y los trabajadores del Estado.
Desde ATE señalaron que el Gobierno profundiza el desguace del Estado mediante despidos, cierres de organismos y políticas de desregulación que reducen su capacidad para garantizar derechos y sostener políticas públicas. «Frente a un modelo que pone en venta la patria, condena al pueblo al hambre y avanza sobre derechos conquistados y políticas públicas fundamentales, respondemos con organización, unidad y lucha», expresaron durante la movilización.
La protesta coincidió con el paro nacional docente convocado por CTERA, que reclamó la inmediata convocatoria a la paritaria nacional, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), una nueva ley de financiamiento educativo y una recomposición urgente de los salarios. La medida contó además con la adhesión de federaciones universitarias y sindicatos de distintos niveles del sistema educativo, que denunciaron el impacto del ajuste sobre la escuela y la universidad públicas.
La secretaria general de CTERA, Sonia Alesso, destacó el alto nivel de adhesión a la huelga y cuestionó las presiones oficiales para limitar el derecho de protesta. «El paro nacional tiene un altísimo acatamiento en todo el país, a pesar del apriete y de las presiones del Gobierno. En términos salariales y de inversión educativa, estamos en la peor serie histórica de los últimos 30 años», afirmó durante la jornada de lucha.
La confluencia de ambos conflictos reflejó un escenario de creciente malestar entre trabajadores estatales
y docentes frente a las políticas económicas del Gobierno. Mientras el
Ejecutivo sostiene su estrategia de reducción del gasto público, las organizaciones sindicales advierten que el ajuste impacta sobre el empleo, los salarios y el funcionamiento de organismos, escuelas, universidades y servicios esenciales para millones de argentinos.
Al concluir la movilización, los gremios ratificaron la continuidad del plan de lucha y advirtieron que mantendrán las medidas de fuerza hasta que exista una respuesta a los reclamos por salarios, estabilidad laboral y financiamiento de las políticas públicas. Para las organizaciones sindicales, la disputa trasciende la cuestión salarial y enfrenta dos modelos de país: uno basado en el achicamiento del Estado y otro que reivindica su papel como herramienta para garantizar derechos, promover el desarrollo y reducir las desigualdades sociales.







