sábado, 8 de agosto de 2026

La CGT celebró que la movilización frenara la extranjerización de tierras
La central obrera destacó que la movilización popular logró frenar uno de los puntos más cuestionados del proyecto oficial, aunque advirtió que persisten medidas que afectan la soberanía nacional.
La Confederación General del Trabajo (CGT) afirmó que la movilización realizada frente al Congreso durante el tratamiento del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada obtuvo un primer resultado político con la decisión del Gobierno nacional de retirar el capítulo que habilitaba la extranjerización irrestricta de las tierras argentinas. No obstante, la central sindical advirtió que el proyecto mantiene artículos que, a su juicio, afectan la soberanía nacional y profundizan el desguace de herramientas de protección del patrimonio estratégico del país.
A través de una gacetilla difundida tras la jornada de protesta, la CGT sostuvo que la presencia del movimiento obrero, junto a las dos CTA, la UTEP y organizaciones sociales, fue determinante para que el Poder Ejecutivo desistiera de impulsar el Capítulo III de la iniciativa, vinculado a la propiedad de la tierra y los recursos estratégicos. Para la central, esa decisión constituye una demostración de que «la organización y la movilización popular son capaces de poner límites a iniciativas que lesionan la soberanía y la producción nacional».
Sin embargo, la conducción sindical consideró que ese retroceso «no modifica el sentido general del proyecto» ni despeja las preocupaciones sobre el resto del articulado que continuaba en debate en el Senado. En ese sentido, señaló que la iniciativa mantiene disposiciones relacionadas con los desalojos acelerados, las limitaciones a las expropiaciones y modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego, entre otros aspectos que —según advirtió— debilitan las herramientas con las que el Estado protege el interés nacional.
La CGT también remarcó que la movilización expresó el rechazo de amplios sectores del movimiento obrero y del campo popular a una propuesta que, bajo el argumento de fortalecer la propiedad privada, introduce cambios sobre el acceso a la tierra, la regularización de viviendas, los registros inmobiliarios y la protección de los terrenos incendiados, con consecuencias directas sobre el patrimonio colectivo.
En el documento, la central sindical planteó que la defensa de la tierra, el agua, los minerales, la energía y los recursos estratégicos forma parte de una concepción de soberanía que no puede quedar subordinada a intereses privados. En esa línea, sostuvo que esos bienes integran un patrimonio colectivo que «ninguna mayoría circunstancial tiene derecho a hipotecar» y ratificó que continuará impulsando acciones de organización y movilización frente a iniciativas que considere contrarias al interés nacional.
«La Patria se construye trabajando, produciendo y cuidando el patrimonio de millones de argentinos y argentinas», afirmó la CGT en el tramo final del comunicado. La declaración concluye con una consigna que sintetiza la posición de la central frente al debate abierto por el proyecto oficial: «La Patria no se vende.»















