miércoles, 5 de agosto de 2026

OPINIÓN: Asesinato de Monseñor Angelelli
Por Marcelo Duhalde - periodista, escritor y referente en derechos humanos. Fue secretario ejecutivo del Consejo Federal de Derechos Humanos.
Simularon un accidente que nunca tuvo la menor investigación. Le aplicaron el mismo método criminal utilizado contra Jorge Cafrune y Diego Muniz Barreto: un accidente de tránsito fraguado. Un automóvil Peugeot 404 lo esperaba sobre la Ruta 38, lo embistió y provocó el vuelco.
Tras el impacto, Angelelli fue brutalmente golpeado en la nuca mientras se encontraba indefenso, hasta asesinarlo. Además, se llevaron una carpeta con pruebas clave sobre el asesinato de otros curas riojanos que el obispo investigaba.
En 2014, la Justicia Federal estableció que no se trató de un accidente, sino de un homicidio premeditado. 
Una mentira más de la dictadura cívico-militar y eclesiástica.
Hace 16 años, los días 3, 4 y 5 de agosto de 2010, realizamos en La Rioja una reunión del Consejo Federal de Derechos Humanos para homenajear a Monseñor Angelelli, haciéndola coincidir con la fecha de su asesinato a manos del terrorismo de Estado.
Todas las provincias estuvieron presentes y mi hermano, el entonces secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde, presidió el encuentro. Colocamos una gran carpa en la plaza principal de la ciudad, donde durante los tres días se realizaron conferencias públicas con muchísima concurrencia. Por las noches, grupos e intérpretes aportaban música y alegría, completando aquellas jornadas.
Asistieron Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y, uno de esos días, tuvimos además el honor de contar con la presencia de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Fue el último viaje oficial de Néstor a una provincia.
Angelelli dijo más de una vez que tenía «un oído en el Evangelio y el otro en el pueblo».
Por eso sigue estando presente entre nosotros.
Marcelo Duhalde







