El Presidente denunció un "sabotaje" tras una falla técnica en una entrevista, comparándola con los "tosedores" de 2023. Mientras tanto, su tropa digital no tardó en sumarse al relato. ¿Preocupante? Sí, pero no tanto como su facilidad para desequilibrarse.
Javier Milei, el Presidente que nunca encuentra un problema que no sea culpa de alguien más, volvió a las andadas. Esta vez, el enemigo invisible no fue un “coro de tosedores”, sino un micrófono que, según él, lo intentaron “mutear” durante una entrevista en el canal A24. Sí, un micrófono. Porque, claro, en el mundo de Milei, hasta los objetos inanimados conspiran en su contra.
El incidente, que cualquier persona normal atribuiría a un error técnico (porque, seamos honestos, hasta los mejores equipos fallan), fue rápidamente elevado a la categoría de “sabotaje” por el mandatario. “Me intentaron sabotear la entrevista. Replicaron las mañas de la campaña de 2023. Fue bochornoso”, declaró, con la seriedad de quien acaba de descubrir un complot internacional.
Pero no se preocupen, la tropa digital libertaria no tardó en salir al rescate. Desde abogados ultraderechistas hasta tuiteros anónimos, todos coincidieron en que el micrófono no falló por casualidad. Alejandro Sarubbi Benítez, por ejemplo, aseguró que la oposición “volvió a las mañas”, mientras que el usuario conocido como “La Pistarini” afirmó que todo fue parte de un plan orquestado. Incluso hubo quien habló de “mano negra”, porque, obviamente, en el mundo de Milei, hasta los sonidistas tienen agendas ocultas.
Lo más preocupante de todo esto no es la paranoia del Presidente, sino la facilidad con la que se desequilibra. Un micrófono que no funciona, un público que tose, un periodista que hace una pregunta incómoda… cualquier cosa parece suficiente para sacarlo de sus casillas. Y esto, queridos lectores, no es poca cosa cuando hablamos de alguien que tiene en sus manos el destino de un país.
Recordemos que este no es el primer episodio de este tipo. Durante el debate presidencial de 2023, Milei acusó a Sergio Massa de organizar un “coro de tos” con psicólogos para desconcentrarlo. Meses más tarde, en una entrevista en TN, volvió a denunciar la presencia de “tosedores” y calificó al canal de “mugre inmunda”. Aunque, curiosamente, eso no le impidió seguir concediendo entrevistas allí.
En fin, mientras el Presidente y sus seguidores más fieles siguen buscando enemigos imaginarios, el resto del país se pregunta cómo es posible que alguien con tantas responsabilidades se desequilibre ante un micrófono fallido. Porque, seamos claros, un mandatario que reacciona así ante un problema técnico no inspira mucha confianza. Y eso, queridos lectores, es lo verdaderamente bochornoso.