El gremio universitario denuncia el desfinanciamiento del gobierno de Milei y advierte que el inicio del ciclo lectivo podría verse afectado. Exigen la reapertura de paritarias y medidas urgentes para revertir la pérdida salarial del 71%.
La Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) declaró este miércoles el “estado de alerta y movilización” ante el deterioro salarial que afecta a los docentes universitarios en un contexto de inflación creciente y desfinanciamiento de las universidades públicas. Durante un plenario de delegados, el gremio advirtió que el inicio del ciclo lectivo 2024 podría verse afectado si no se toman medidas urgentes para revertir la crisis.
Manuel Rodríguez, secretario de Organización de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de La Plata (ADULP), explicó que la organización está “calentando motores” de cara al inicio de las actividades educativas. Entre las posibles medidas de protesta, se evalúa la postergación del comienzo de clases y la exigencia de renuncia de funcionarios considerados responsables del desmantelamiento del sistema universitario, científico y tecnológico.
Los docentes universitarios reclaman, principalmente, la restitución de salarios adeudados, el respeto a la autonomía de la Universidad Nacional Madres de Plaza de Mayo y la reapertura de paritarias nacionales para recuperar el 71% de pérdida salarial acumulada en el último año. “No podemos permitir que se siga desfinanciando la educación pública mientras nuestros salarios se licúan día a día”, afirmó Rodríguez.
La CONADU también denunció la falta de convocatoria a la paritaria nacional docente por parte del gobierno de Javier Milei, lo que agrava la situación de un sector ya golpeado por los ajustes presupuestarios y el congelamiento de fondos para investigación y desarrollo. “Este gobierno no solo desfinancia las universidades, sino que también ataca la autonomía y el derecho a la educación pública y gratuita”, sostuvo el gremio en un comunicado.
En un contexto de creciente conflictividad social, la declaración de “estado de alerta y movilización” marca un punto de inflexión en la lucha de los docentes universitarios por sus derechos laborales y en defensa de la educación pública. Las próximas semanas serán clave para determinar si el gobierno atiende los reclamos o si, por el contrario, el inicio del ciclo lectivo se verá interrumpido por medidas de fuerza.