Las declaraciones homofóbicas de Javier Milei en Davos impactaron negativamente en su imagen, tanto en las calles como en las redes. La movilización popular y los datos de aceptación digital evidencian un rechazo creciente.
Tras sus polémicas declaraciones en el Foro de Davos, donde vinculó la homosexualidad con la pedofilia, la imagen de Javier Milei sufrió una caída significativa. Según un informe de la consultora Ad Hoc, el apoyo a su figura pasó del 61% al 52% en las redes sociales, reflejando un rechazo masivo que cruzó las fronteras de la esfera digital.
Miles de personas salieron a las calles, primero en la Ciudad de Buenos Aires y luego en distintas partes del país, para manifestarse en contra de los dichos del presidente. En sus palabras, Milei acusó a quienes defienden la ideología de género de ser “pedófilos”, lo que desató una ola de indignación. Sin embargo, a pesar de los intentos del oficialismo por contrarrestar el descontento en redes, los datos mostraron que el repudio fue mayor al apoyo.
En un intento de justificar su postura, el presidente volvió a atacar las políticas de género, haciendo afirmaciones falsas sobre la existencia de “centros de hormonización” en la provincia de Buenos Aires. Estas acusaciones fueron desmentidas por el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, quien aclaró que no existen dichos centros y que las consultas están orientadas a la atención integral de la población trans.
Con este discurso, Milei profundiza la polarización en un país donde la igualdad y los derechos humanos siguen siendo un eje central de lucha. La homofobia no solo genera división, sino que también tiene un costo político que se refleja en la caída de su popularidad.