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LA ONU ACTIVA EL PROTOCOLO DE SEGURIDAD PLANETARIA

Publicado : 07/02/2025
(Review)

Es la primera vez que la ONU toma esta medida ante la amenaza de un impacto. Los organismos internacionales trabajan en estrategias para evitar la colisión del 2024 YR4, un asteroide de bajo riesgo pero de posible impacto en la Tierra.

La comunidad internacional se prepara para un desafío sin precedentes. El meteorito 2024 YR4, con un diámetro estimado entre 40 y 90 metros, podría impactar contra la Tierra el 22 de diciembre de 2032. Aunque su probabilidad de colisión es solo del 1,5%, la amenaza ha sido suficiente para que organismos como la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la ONU activen sus mecanismos de prevención y seguridad planetaria.

El asteroide fue descubierto en diciembre de 2024 por el Observatorio ATLAS en Chile. En cuanto a su riesgo, la Agencia Espacial Europea lo clasificó en el nivel 3 de la Escala de Riesgo de Impacto de Turín, un nivel que indica que, si bien no representa una amenaza inmediata, su trayectoria será monitoreada de cerca. De hecho, la ONU ha puesto en marcha el Protocolo de Seguridad Planetaria, un sistema que se activa ante la posibilidad de que un asteroide o meteorito de más de 10 metros de diámetro supere el 1% de probabilidad de impactar en la Tierra. Esta es la primera vez en la historia que la organización global adopta tal medida.

A pesar de la alarma, la comunidad científica asegura que, de producirse una colisión, los efectos no serán catastróficos a nivel mundial. Con un tamaño mucho menor que los asteroides que causaron cataclismos como el de Chicxulub —el que extinguió a los dinosaurios—, el 2024 YR4 liberaría una energía equivalente a una explosión nuclear, similar a la ocurrida en Tunguska, Siberia, en 1908. La probabilidad de que caiga sobre una zona despoblada o el océano, minimizando así los daños, es alta.

El Sistema Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN), junto al Grupo Asesor de Planificación de Misiones Espaciales (SMPAG), ambas entidades coordinadas por la NASA y la ESA, ya están en proceso de investigación. Según los expertos, se podría implementar una misión para desviar la trayectoria del meteorito, un enfoque que ya exitoso fue en 2022 con el impacto de la sonda DART sobre el asteroide Dimorphos. Sin embargo, aunque las probabilidades de impacto son bajas, la atención internacional sigue siendo fundamental para mitigar cualquier eventualidad.

Desde su descubrimiento, la comunidad internacional se ha preparado para este escenario. De hecho, la ONU ya activó la Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN), mientras que la ESA se encuentra en conversaciones con la Oficina de Naciones Unidas para Asuntos del Espacio Ultraterrestre para coordinar esfuerzos y abordar cualquier riesgo que pueda presentarse en los próximos años.

Aunque la posibilidad de un impacto sigue siendo remota, el evento subraya la creciente cooperación internacional para la protección planetaria. Si bien la comunidad científica subraya que hay un 98,5% de probabilidades de que no se produzca ningún impacto, la vigilancia continúa, y los protocolos se activan para asegurar la seguridad de la humanidad ante cualquier escenario.