Desde Santiago de Chile hasta Berlín, miles de personas se sumaron a las protestas contra los discursos de odio del gobierno de Javier Milei, exigiendo la defensa de los derechos humanos y la libertad. Movilizaciones en más de diez países reflejan la solidaridad internacional en rechazo al avance del fascismo y el racismo.
La Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista, impulsada por el rechazo a los discursos de odio de Javier Milei, no solo se sintió en las calles argentinas, sino que también recorrió diferentes países de América Latina, Europa y Norteamérica. En cada rincón del mundo donde se llevó a cabo, la consigna fue clara: la lucha contra el fascismo y el racismo es una causa global.
En Santiago de Chile, una veintena de personas se concentraron frente al Consulado Argentino, mostrando su solidaridad con la comunidad LGBTIQ+ y rechazando las políticas de odio. Mientras tanto, en Uruguay, las movilizaciones fueron más numerosas. En Montevideo, cientos marcharon desde la Plaza Libertad hasta la Embajada Argentina. En otras ciudades como Colonia y José Ignacio, los manifestantes también se unieron a la protesta, exigiendo que se respeten los derechos humanos.
Brasil también se sumó con fuerza, con movilizaciones en Río de Janeiro, San Pablo y Florianópolis, donde los argentinos que pasaban sus vacaciones en el país se unieron al reclamo. De manera similar, en México, las marchas fueron divididas entre un Picnic Disidente en el Bosque de Chapultepec y una manifestación frente a la Embajada Argentina. Los argentinos residentes en Nueva York también hicieron sentir su voz, mientras que en El Salvador, un picnic en la Plaza El Salvador del Mundo reunió a quienes repudiaban las políticas de la ultraderecha.
Las protestas en Europa se multiplicaron. En España, Madrid y Barcelona fueron los puntos clave donde los ciudadanos se agruparon para repudiar al gobierno de Milei. En la capital española, la manifestación frente al Consulado Argentino fue acompañada de cantos y pancartas, mientras que en Barcelona HIJXS convocó una movilización en el Paseo de Gracia y la Gran Vía.
En Londres, la protesta se realizó al mediodía en St James' Street, Piccadilly, con banderas argentinas y del colectivo LGBTIQ+, mientras que en Lisboa, entre 30 y 40 argentinos se manifestaron frente a la Embajada Argentina, colgando carteles alusivos a la lucha contra el fascismo.
En Roma, en las cercanías del Coliseo, 18 personas se reunieron con banderas argentinas y del colectivo LGBTIQ+, mientras que en Viena, Ni Una Menos organizó una protesta en defensa de los derechos de la diversidad. París no fue la excepción: frente al centro Pompidou, cantaron "Como la Cigarra", en un emotivo homenaje a María Elena Walsh, quien hoy cumpliría 95 años.
Finalmente, en Berlín, la puerta de Brandemburgo se llenó de personas que, con la bandera de "Asamblea en Solidaridad con Argentina de Berlín", demostraron que la lucha contra el fascismo no tiene fronteras.
Esta marcha internacional demostró, una vez más, que la solidaridad entre los pueblos no tiene límites y que las voces en defensa de los derechos humanos seguirán resonando en todos los rincones del mundo. La unidad de distintos sectores políticos, sociales y sindicales, junto con la movilización ciudadana, dejó claro que los discursos de odio no serán tolerados y que la lucha por la libertad y la justicia continúa siendo una causa colectiva y global.