El presidente, Javier Milei, y los referentes del PRO en la provincia de Buenos Aires refuerzan una alianza que consolida el frente neoliberal. La jugada electoral para octubre profundiza las políticas de ajuste y aumenta la concentración de poder en los sectores más concentrados.
El acercamiento entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO en la provincia de Buenos Aires no es una sorpresa, pero sí marca una etapa crítica en la estrategia electoral de cara a las legislativas de octubre. Javier Milei, acompañado de su hermana Karina, se reunió el 17 de marzo con los principales referentes del macrismo en el distrito más importante del país: Diego Santilli y Cristian Ritondo. A esta cita se sumaron Sebastián Pareja y Eduardo "Lule" Menem, dos piezas clave dentro del armado de LLA, para avanzar en la definición de listas y en el fortalecimiento de la estructura electoral.
En un contexto político incierto por la posible suspensión de las PASO provinciales, el objetivo de esta alianza es claro: consolidar una fuerza electoral potente en Buenos Aires, un distrito clave para la renovación de 35 bancas de diputados nacionales. La fecha de las elecciones se definirá entre julio y octubre, pero lo que está claro es que tanto el oficialismo libertario como el PRO buscan sacar provecho de la situación.
Un punto que generó especulaciones fue la ausencia de José Luis Espert, líder de la facción liberal en la provincia. El vocero presidencial, Manuel Adorni, aclaró que Espert no participó debido a razones personales, tras el fallecimiento de su madre, lo que desmintió cualquier rumor sobre un distanciamiento con el proyecto. Sin embargo, lo que no se puede negar es que la concentración de poder en los sectores neoliberales en Buenos Aires no deja espacio para una verdadera representación de los sectores populares.
Uno de los elementos clave que se discute en esta alianza es el reparto de candidaturas. Todo parece indicar que Espert encabezará la lista de diputados, mientras que Santilli ocuparía un lugar en los primeros puestos. Desde el entorno de Milei, se dejó en claro que las adhesiones del PRO a este frente deben implicar aceptar el liderazgo de los libertarios en los municipios, lo que marca una clara subordinación de los intereses del PRO al proyecto de Milei.
Este acuerdo es parte de un proceso que ya viene gestándose en el Congreso, donde el PRO ha respaldado algunas de las medidas impulsadas por el oficialismo libertario. Sin embargo, lejos de representar una alternativa progresista o inclusiva, esta alianza sigue alimentando un modelo neoliberal que perpetúa las desigualdades estructurales, beneficiando a los grandes poderes económicos mientras deja de lado a los sectores más empobrecidos.