El fiscal solicitó al Ministerio de Seguridad Nacional que aporte registros clave, mientras el gobierno insiste en su versión de violencia premeditada por parte de barras bravas.
El fiscal federal Franco Picardi pidió al Ministerio de Seguridad Nacional que incorpore a la demanda por sedición, vinculada a los incidentes ocurridos en la marcha de jubilados del miércoles pasado, las pruebas que aún no han sido presentadas oficialmente. En su requerimiento, solicitó los registros completos de las llamadas a la línea 134, que, según las denuncias del Gobierno, habrían recibido alertas sobre la presencia de barras bravas en el Congreso, que habrían participado de forma violenta en la movilización.
Picardi también pidió al Ministerio que facilite más información sobre los "grupos movilizados" mencionados en la denuncia, cuya presencia en la manifestación de jubilados se descalifica como ajena al reclamo legítimo de los adultos mayores. En ese sentido, el fiscal requirió documentación sobre los presuntos enfrentamientos y agresiones contra la policía, por parte de los mismos grupos acusados de llevar armas y objetos contundentes.
El Gobierno nacional, que presentó la denuncia por sedición y atentado al orden constitucional, asegura que los violentos fueron premeditados y llegaron armados a la movilización. La denuncia menciona, además, la presencia de armas de fuego, palos y elementos para iniciar incendios, como prueba de la intención de generar caos. Sin embargo, hasta el momento, no se han presentado evidencias tangibles que respalden estas afirmaciones.
La falta de pruebas claras deja en el aire las versiones oficiales y genera incertidumbre sobre el alcance real de los incidentes. A pesar de los reclamos del fiscal, la documentación requerida aún no ha sido entregada, lo que podría debilitar la acusación del Gobierno y abrir el debate sobre la manipulación de la información.