Nos acompañan desde Siempre
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img

Nota Completa

VILLARRUEL SE DISTANCIA DE MILEI TRAS LA REPRESIÓN A JUBILADOS

Publicado : 16/03/2025
(Review)

La vicepresidenta evitó respaldar la teoría del golpe de Estado y marcó diferencias con el oficialismo. La represión dejó heridos y detenidos, mientras la Justicia desarmó el relato del Gobierno.

La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a marcar diferencias con el discurso oficial al calificar la brutal represión contra la marcha de jubilados como un ejercicio permitido dentro de la democracia. Mientras desde Casa Rosada denunciaban un supuesto "intento de golpe de Estado", la titular del Senado tomó distancia y reconoció el derecho a manifestarse.

Villarruel expresó su solidaridad con los heridos, "sean manifestantes o fuerzas federales", en un mensaje que intentó diluir la responsabilidad estatal. La movilización dejó más de 140 detenidos, entre ellos el reportero gráfico Pablo Grillo, quien lucha por su vida tras recibir el impacto de una cápsula de gas lacrimógeno, y una jubilada de 87 años con lesiones.

Desde Expoagro, la vicepresidenta pidió que "se expida la Justicia", mientras el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, insistía en la teoría del golpe y señalaba que "barrabravas y militantes" buscaron desestabilizar al Gobierno. En la misma línea, el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, calificó a los manifestantes como "delincuentes organizados".

Sin embargo, la justicia porteña liberó a más de 110 de los detenidos por falta de pruebas. La jueza Karina Andrade criticó la ausencia de fundamentos en los arrestos y recordó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos exige registros claros en toda detención.

La protesta, convocada bajo la consigna "todos seremos jubilados", comenzó pacíficamente con miles de personas exigiendo mejoras en las condiciones de vida de los adultos mayores. Participaron hinchas de diversos clubes, sindicatos y organizaciones de derechos humanos.

Sin embargo, el despliegue del protocolo antipiquetes de Patricia Bullrich desató el caos. La Policía de la Ciudad reprimió con balas de goma, gases lacrimógenos y camiones hidrantes, dejando un saldo de 46 heridos y escenas de brutalidad policial.

La agresión más grave fue contra Pablo Grillo, trasladado al Hospital Ramos Mejía en estado crítico tras recibir el impacto de una cápsula de gas. A su vez, una jubilada de 87 años resultó herida tras ser empujada por efectivos.

Pese al relato del Gobierno, la protesta se replicó en Plaza de Mayo, Avenida Corrientes y barrios como La Boca y San Telmo. La respuesta represiva de Milei refuerza la tensión entre el ajuste brutal y la resistencia popular.