El eclipse lunar total tiñó el cielo porteño de rojo y convocó a cientos de personas en el Planetario. Un fenómeno único que no volverá en 24 años.
Esta madrugada, los cielos de Buenos Aires fueron testigos de un evento astronómico excepcional: un eclipse lunar total que transformó a la Luna en una impresionante "Luna de Sangre". Según la NASA, este fenómeno no se repetirá hasta 2048, lo que motivó a cientos de curiosos y aficionados a reunirse en el Planetario Galileo Galilei para disfrutar de una noche única bajo las estrellas.
El eclipse, visible en gran parte de América, alcanzó su punto máximo alrededor de las 3 de la madrugada, cuando la Luna adquirió un tono rojizo intenso debido a la refracción de la luz solar a través de la atmósfera terrestre. En Buenos Aires, el cielo despejado permitió una observación clara y espectacular, acompañada por charlas astronómicas y actividades organizadas por el Planetario.
El fenómeno de la "Luna de Sangre" ocurre cuando el Sol, la Tierra y la Luna se alinean perfectamente, y nuestro planeta proyecta su sombra sobre su satélite natural. La luz solar, al atravesar la atmósfera terrestre, se filtra y dispersa, dejando pasar principalmente los tonos rojizos, que iluminan la Luna durante el eclipse. "El color rojo que observamos es parte del espectro electromagnético visible para el ojo humano, en una longitud de onda que va desde los 618 hasta los 780 nanómetros", explicaron desde el Planetario. Este fenómeno no solo es un espectáculo visual, sino también una oportunidad para estudiar las características de la atmósfera terrestre y su interacción con la luz solar.
El eclipse lunar total no solo fue un evento astronómico, sino también una experiencia comunitaria. En las redes sociales del Planetario, los usuarios compartieron sus fotos y experiencias, celebrando la posibilidad de presenciar un fenómeno que no se repetirá en más de dos décadas. Además, el eclipse coincidió con el Día de Pi (3,14), una fecha emblemática para la ciencia y las matemáticas, ya que esta constante es fundamental para cálculos relacionados con la predicción de fenómenos celestes.
Aunque la "Luna de Sangre" no volverá a verse hasta 2048, los amantes de la astronomía ya pueden marcar en sus calendarios el próximo gran evento: un eclipse solar total en 2026, que será visible principalmente desde Europa. Mientras tanto, las imágenes y recuerdos de esta madrugada quedarán como testimonio de un fenómeno que cautivó a todos los que tuvieron la suerte de observarlo.