Falta de mantenimiento, retraso en inversiones y una ola de calor son las principales causas que explican el masivo apagón que afectó a más de 620 mil usuarios en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense, mientras el Gobierno evalúa posibles sanciones a Edesur.
La Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense vivieron un nuevo colapso eléctrico este miércoles, que dejó a más de 620 mil usuarios sin luz, justo en medio de una ola de calor que elevó la sensación térmica por encima de los 44 grados. Aunque el Gobierno aún investiga las causas del apagón, se especula con la posibilidad de un sabotaje a las líneas de alta tensión de Edesur. Sin embargo, expertos apuntan a problemas estructurales como la falta de mantenimiento y la falta de inversiones clave para sostener el servicio como las verdaderas razones detrás de la crisis.
Darío Martínez, actual diputado nacional y ex secretario de Energía durante el gobierno de Alberto Fernández, señala que el sector energético ha recibido aumentos tarifarios significativos, pero la falta de inversiones para el mantenimiento del sistema sigue siendo un problema central. “No alcanza con subir la tarifa, le dieron una tarifa innecesaria, porque lo que hay que hacer es mantenimiento y obras”, afirmó Martínez en una entrevista con la AM 750. Según él, el masivo apagón fue el resultado directo de un calentamiento de las líneas de alta tensión “producto de la falta de inversión y mantenimiento”.
El exsecretario de Energía subraya que las inversiones deben ser constantes y permanentes. Sin un control estatal adecuado, las empresas no toman las medidas necesarias para mantener y mejorar la infraestructura. En su opinión, las distribuidoras de electricidad, como Edesur, se ven poco incentivadas a hacer las inversiones necesarias cuando se les otorgan aumentos tarifarios sin una supervisión adecuada del Estado.
El impacto de la falta de inversiones también se ve reflejado en el retraso de la ampliación del parque de generación eléctrica, un proyecto que había sido adjudicado por Sergio Massa cuando era ministro de Economía, pero que fue suspendido por Javier Milei al asumir la presidencia. “La sociedad evoluciona y los consumos evolucionan, no te podés quedar estanco atrás, hay que seguir haciendo inversiones, porque si no habrá colapsos muy seguido”, afirmó Martínez, refiriéndose a la crisis que afecta al sector eléctrico.
Walter Martello, ex interventor del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), también cuestionó la excusa de las empresas de no tener fondos para invertir. Según Martello, los aumentos tarifarios en 2024 desmienten esa afirmación. “Había licitaciones lanzadas que se han interrumpido”, afirmó en la misma entrevista, destacando que la falta de control estatal sobre las distribuidoras contribuye a la crisis.
Martello también recordó su propuesta durante su mandato de estatizar el servicio eléctrico, un plan que no fue implementado. El exinterventor del ENRE advirtió que, sin un control efectivo, las resoluciones favorecen a las empresas, como Edesur, en lugar de priorizar el interés público.
El apagón masivo dejó en evidencia la fragilidad del sistema eléctrico. Además del corte de luz, más de 250 semáforos dejaron de funcionar en el centro porteño, lo que agravó el caos en las calles. Según Martínez, el gobierno actual está más enfocado en “hacer negocios” con el Estado que en gestionar de manera efectiva los servicios públicos. "Antes, el principio rector de la Argentina era el autoabastecimiento energético; ahora es la máxima rentabilidad del sector", sostuvo.
Por otro lado, el Gobierno de Javier Milei aún no ha descartado la posibilidad de un sabotaje. La investigación sigue en curso, y ya se están analizando las sanciones que podrían aplicarse a Edesur, la distribuidora de energía que más usuarios afectó. En el marco de la crisis, el apagón también dejó a 10.000 usuarios sin suministro eléctrico en el AMBA, con epicentro en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que 8.837 de esos usuarios pertenecen a Edesur y 1.049 a Edenor.
La crisis energética que sufrió Buenos Aires este miércoles pone en evidencia la falta de mantenimiento, la carencia de inversiones y la ausencia de un control adecuado sobre las empresas distribuidoras de electricidad. Mientras el Gobierno investiga las causas, los expertos coinciden en que el verdadero problema radica en la falta de políticas públicas que aseguren la sostenibilidad del servicio eléctrico a largo plazo. Sin una respuesta contundente, los cortes de luz podrían seguir afectando a millones de usuarios, poniendo en riesgo la estabilidad de la infraestructura eléctrica del país.