Un informe reveló que en junio se profundizó la retracción de las transferencias nacionales, impulsada por la caída del consumo y de la recaudación tributaria.
Las provincias argentinas volvieron a registrar en junio una caída real de los recursos que reciben del Estado nacional, profundizando una tendencia que condiciona el financiamiento de sus administraciones. De acuerdo con un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), las transferencias por Recursos de Origen Nacional retrocedieron 4,3% interanual en términos reales, mientras que la Coparticipación Federal de Impuestos sufrió una caída aún mayor, del 8,5%. El deterioro se explica por la menor recaudación de impuestos estrechamente vinculados a la actividad económica y el consumo, como el IVA y Ganancias.
El informe advierte que la retracción de los recursos nacionales afecta de manera directa la capacidad financiera de las provincias, cuya dependencia de la coparticipación continúa siendo elevada. En promedio, los fondos provenientes de la Nación representan el 54% de los ingresos provinciales, de los cuales el 44,8% corresponde específicamente a la Coparticipación Federal. En distritos como Santiago del Estero, Formosa, Jujuy, La Rioja y Catamarca esa dependencia es todavía mayor, lo que vuelve más sensibles a esas jurisdicciones frente a cualquier caída en la recaudación nacional.
El trabajo también muestra que el retroceso fue generalizado y alcanzó a todas las jurisdicciones del país. En materia de Recursos de Origen Nacional, la Ciudad de Buenos Aires encabezó las pérdidas con una baja real del 8,3%, aunque ninguna provincia logró escapar a la tendencia negativa. En el caso de la Coparticipación Federal, todas las jurisdicciones registraron caídas de entre 7,7% y 10,5%, confirmando un escenario homogéneo de contracción de los recursos que distribuye el Estado nacional.
Uno de los principales factores que explica este comportamiento es la evolución de los impuestos que integran la masa coparticipable. Durante junio, la recaudación del IVA cayó 4,3% en términos reales, reflejando la persistente debilidad del mercado interno y del consumo. A ello se sumó una baja interanual del 14,4% en el Impuesto a las Ganancias, consolidando un escenario de menores ingresos tributarios que termina impactando de manera directa sobre las finanzas provinciales.
El informe concluye que la tendencia observada durante el primer semestre de 2026 confirma un escenario de creciente fragilidad para las cuentas públicas provinciales. La caída simultánea de la coparticipación, de los Recursos de Origen Nacional y de los principales tributos que alimentan esos fondos anticipa mayores dificultades para sostener el financiamiento de políticas públicas en las provincias, en un contexto económico marcado por el estancamiento del consumo y la desaceleración de la actividad.