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Nota Completa

Crece la población en situación de calle mientras se debilitan las políticas de asistencia

Publicado : 19/06/2026
(Review)

Un informe advierte sobre el aumento de la vulnerabilidad social, cuestiona la insuficiencia de los datos oficiales y reclama una estrategia federal para abordar una problemática cada vez más extendida.

La cantidad de personas que viven en situación de calle en la Argentina continúa creciendo en un contexto de deterioro económico y debilitamiento de las políticas públicas destinadas a abordar la problemática. Así lo señala el informe "Situación de calle en Argentina en 2026", elaborado por la Fundación para el Desarrollo Humano Integral (DHI), que advierte sobre la existencia de una realidad más grave que la reflejada por las estadísticas oficiales y reclama la construcción de una estrategia integral de alcance federal para enfrentar el fenómeno.

El trabajo sostiene que existe una marcada diferencia entre los datos producidos por organismos estatales y los relevamientos realizados por organizaciones sociales que trabajan en el territorio. Mientras el primer censo oficial registró este año 9.421 personas en situación de calle en 19 provincias argentinas, distintas organizaciones especializadas afirman que solamente en la Ciudad de Buenos Aires la cantidad de personas afectadas podría superar ampliamente esa cifra. Para los autores del informe, esta disparidad evidencia la necesidad de mejorar los sistemas de relevamiento y producción de información para poder dimensionar adecuadamente el problema.

Con el objetivo de aportar nuevos elementos al debate, la Fundación DHI realizó un relevamiento propio en 17 localidades de distintas regiones del país. A partir de ese trabajo identificó una serie de tendencias que muestran una creciente complejidad del fenómeno y que ponen en cuestión los enfoques centrados exclusivamente en la atención de la emergencia.

Uno de los principales hallazgos es la consolidación de un nuevo perfil de personas en situación de calle. Según el informe, cada vez son más quienes llegan por primera vez a esa condición como consecuencia de la pérdida de empleo, la caída de ingresos, la imposibilidad de afrontar alquileres o el agotamiento de las estrategias familiares de supervivencia. Se trata de trayectorias marcadas por el deterioro económico reciente y no necesariamente por situaciones previas de exclusión extrema.

El estudio también advierte que la situación de calle no puede reducirse únicamente a la falta de vivienda. Las personas afectadas enfrentan simultáneamente problemas de salud física y mental, dificultades para acceder a derechos básicos, pérdida de vínculos comunitarios y ausencia de redes de contención. Esa combinación de factores profundiza los niveles de vulnerabilidad y vuelve insuficientes las respuestas limitadas a la provisión de refugios temporales.

“La situación de calle suele aparecer en la agenda pública únicamente durante el invierno, pero estamos frente a una problemática estructural y creciente. Nuestro relevamiento muestra que cada vez más personas llegan a la calle por razones económicas relativamente simples: pérdida de empleo, imposibilidad de sostener un alquiler o ruptura de estrategias familiares de supervivencia”, señaló Agustín Alessio, autor del informe, arquitecto becario del CONICET e integrante del equipo de Infraestructura y Vivienda de la Fundación DHI.

En la misma línea, Julieta Eva Neumann, socióloga, integrante de la Fundación y directora de la Comisión de Vivienda de la Legislatura porteña, destacó la necesidad de contar con información pública confiable para diseñar políticas efectivas. “Uno de los principales desafíos es producir información confiable y sistemática. Sin una metodología adecuada que brinde datos efectivos, es muy difícil dimensionar el problema, asignar recursos y construir políticas públicas acordes. Esa respuesta, además, no puede quedar en la emergencia, debe ser una estrategia permanente de integración social”, afirmó.

El informe concluye que la problemática requiere una intervención coordinada entre políticas habitacionales, sanitarias, laborales y comunitarias. Entre sus principales recomendaciones figura la creación de un sistema federal de abordaje integral, el fortalecimiento de las estrategias de prevención del riesgo de calle, la consolidación de equipos territoriales interdisciplinarios y el desarrollo de mecanismos permanentes de producción pública de información. Para la Fundación DHI, el crecimiento de la población en situación de calle constituye una de las expresiones más visibles de la crisis social que atraviesa el país y demanda respuestas estructurales que trasciendan las acciones de emergencia.