La decisión del Gobierno nacional de quitar el nombre del excombatiente del salón auditorio del Museo Malvinas será debatida hoy en el Senado provincial y el Concejo Deliberante de la Capital. Legisladores del peronismo y aliados impulsan declaraciones de repudio y reclaman la restitución del reconocimiento.
La controversia por la remoción del nombre de Orlando Gustavo Pascua del salón auditorio del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, dispuesta por el Gobierno nacional, desembarcará este jueves en la Legislatura correntina y en el Concejo Deliberante de la Capital, donde distintos bloques impulsarán proyectos de repudio frente a una medida que reabrió una disputa sensible sobre la memoria de los excombatientes.
En el Senado provincial, el legislador José “Pitin” Ruiz Aragón presentará una iniciativa que expresa el rechazo a la decisión oficial y reclama la restitución del homenaje al veterano correntino. El proyecto cuenta con el acompañamiento de organizaciones sindicales, políticas y de derechos humanos, entre ellas la CTA de los Trabajadores, gremios de prensa, el partido De la Victoria, agrupaciones estudiantiles y espacios vinculados a la militancia por los derechos humanos.
El planteo legislativo no se limita a una expresión simbólica de repudio, sino que también insta a las autoridades nacionales a revertir la medida adoptada en el ámbito del Museo Malvinas, dependiente del Estado nacional, y a reparar lo que los impulsores consideran un agravio a la memoria de Pascua y al conjunto de los veteranos de guerra.
En paralelo, el mismo tema será llevado al Concejo Deliberante de la ciudad de Corrientes, donde las iniciativas serán impulsadas por los concejales Mercedes Laprovitta y Gabriel Romero, en un escenario que refleja cómo la discusión trasciende el plano local y se inserta en un debate político más amplio sobre el sentido de las políticas de memoria.
La decisión cuestionada fue adoptada en vísperas de una nueva conmemoración vinculada a la soberanía sobre las Islas Malvinas e implicó la eliminación del nombre de Pascua de un espacio que había sido designado en su honor en 2015. La medida generó reacciones inmediatas en distintos sectores políticos y sociales, que interpretaron el hecho como un retroceso en materia de reconocimiento institucional a los excombatientes.
Orlando Gustavo Pascua, oriundo de Curuzú Cuatiá, Corrientes, integró el Batallón de Infantería de Marina N° 5 durante la guerra, cuando tenía 19 años como conscripto. A su regreso, se convirtió en una figura activa en la organización de exsoldados combatientes y en la denuncia de los abusos sufridos durante el conflicto bélico, impulsando además la creación de espacios de contención para veteranos y familiares de caídos.
Su trayectoria también se extendió al ámbito sindical, a través de su participación en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y en la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) en Corrientes, además de su labor como trabajador de prensa y militante de las identidades populares y guaraníes.
El tratamiento legislativo previsto en Corrientes vuelve a colocar en primer plano una tensión persistente en torno a la construcción de la memoria de Malvinas, donde las decisiones administrativas sobre símbolos y reconocimientos adquieren una dimensión política que excede lo institucional y reabre debates sobre el lugar del Estado en el reconocimiento de sus excombatientes.