El índice de inflación de los trabajadores marcó 2% en mayo, el registro mensual más bajo desde agosto de 2025, aunque la suba acumulada de los últimos doce meses llegó al 32,6% y mantiene la presión sobre los ingresos de los hogares.
La inflación de los trabajadores se ubicó en 2% durante mayo, según el último informe elaborado por el Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET) de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) junto al Centro para la Concertación y el Desarrollo (CCD). El dato representó una desaceleración de cuatro décimas respecto de abril y constituyó la variación mensual más baja desde agosto del año pasado. Sin embargo, la inflación interanual alcanzó el 32,6%, el nivel más elevado desde ese mismo mes, mientras que el acumulado de los primeros cinco meses de 2026 llegó al 13,8%.
El relevamiento mostró que los mayores incrementos de precios se registraron en Educación, con una suba de 3,1%, seguida por Salud, con 2,9%, y Alimentos y bebidas, que avanzó 2,5%. Dentro de este último rubro sobresalió el fuerte aumento de las verduras, que registraron un salto de 14,5% en apenas un mes. En contraste, las menores variaciones se observaron en Prendas de vestir y calzado, con 0,5%, y Transporte, con 1%.
Desde el CCD advirtieron que la desaceleración inflacionaria convive con una persistente pérdida del poder adquisitivo. El diputado nacional y director ejecutivo del organismo, Nicolás Trotta, sostuvo que la estrategia oficial de contención cambiaria y el aumento de subsidios permitieron amortiguar temporalmente el impacto de las tensiones internacionales sobre los precios, aunque consideró que se trata de una política difícil de sostener en el tiempo. Además, remarcó que los alimentos continúan encabezando las presiones inflacionarias mientras los salarios registrados acumulan varios meses consecutivos de retroceso frente al aumento del costo de vida.
En la misma línea, el coordinador del IET, Fabián Amico, señaló que la estabilidad cambiaria comenzó a mostrar señales de fragilidad hacia fines de mayo debido al incremento de la demanda de divisas para formación de activos externos. Según explicó, los subsidios energéticos contienen por ahora el traslado a precios del fuerte aumento registrado en los valores del petróleo y el gas, pero advirtió que una futura corrección tarifaria podría trasladar nuevas presiones sobre el índice de precios.
El informe también revela que la inflación continúa afectando de manera desigual a los distintos sectores sociales. Durante mayo, los hogares de menores ingresos registraron una inflación de 2,1%, levemente superior al promedio general. En cambio, en la comparación interanual, el impacto más fuerte se observó entre los sectores de mayores ingresos, donde la variación alcanzó el 32,9%. Asimismo, actividades caracterizadas por salarios más bajos, como el servicio doméstico y la gastronomía, estuvieron entre las más afectadas por las subas de precios del mes.
Aunque la inflación mostró una moderación respecto de los meses anteriores, el estudio concluye que la mejora todavía no se traduce en una recuperación sostenida del salario real, el consumo ni la actividad económica. La persistencia de aumentos en rubros sensibles para la vida cotidiana y la incertidumbre sobre la evolución de tarifas y del tipo de cambio mantienen abierto un escenario de fragilidad social y económica para amplios sectores de la población.