Denunciaron que efectivos y vehículos del Ejército participaron de una actividad en el predio y advirtieron sobre una provocación contra las políticas de Memoria, Verdad y Justicia.
El Directorio de Organismos de Derechos Humanos del Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA) repudió la presencia de militares armados y vehículos del Ejército Argentino durante una actividad realizada en el predio por el Museo Malvinas y denunció que el hecho constituye una provocación y una ofensa a la memoria de las víctimas del terrorismo de Estado.
La denuncia fue difundida a través de un comunicado en el que las organizaciones expresaron su preocupación por la participación de efectivos militares armados en un espacio que funcionó como uno de los principales centros clandestinos de detención, tortura y exterminio durante la última dictadura cívico-militar. Según señalaron, la presencia de personal castrense dentro del predio contradice el sentido histórico y político por el cual fue creado el Espacio Memoria y Derechos Humanos.
El episodio ocurrió en el marco de una actividad organizada por el Museo Malvinas para conmemorar el Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas, Islas del Atlántico Sur y Sector Antártico. Los organismos remarcaron que el homenaje a la causa Malvinas no justifica la exhibición de personal militar armado en un lugar destinado a preservar la memoria de las víctimas del terrorismo de Estado.
En el documento, el Directorio recordó que la ex ESMA constituye una prueba judicial fundamental en las causas por delitos de lesa humanidad y un sitio de memoria reconocido internacionalmente. También advirtió que la normativa vigente prohíbe expresamente el ingreso y la portación de armas dentro del predio, razón por la cual consideró especialmente grave lo ocurrido.
Las organizaciones vincularon el episodio con el contexto político actual y denunciaron un proceso de vaciamiento de las políticas públicas de Memoria, Verdad y Justicia impulsado por el gobierno de Javier Milei. En ese sentido, expresaron su preocupación por decisiones adoptadas en distintos organismos vinculados a los derechos humanos y señalaron que la presencia de militares armados en la ex ESMA representa una señal alarmante a cincuenta años del golpe de Estado de 1976.
El comunicado también cuestionó la designación de un militar retirado al frente del Museo Malvinas y sostuvo que la incorporación de una lógica castrense en instituciones vinculadas a la memoria histórica implica un retroceso respecto de los consensos democráticos construidos desde el regreso de la democracia.
Finalmente, los organismos ratificaron su compromiso con la defensa de los derechos humanos y reafirmaron dos reclamos históricos: la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y la exigencia de verdad sobre el destino de los desaparecidos. “Las Malvinas son argentinas. Los desaparecidos también. Digan dónde están”, concluye el documento difundido por el Directorio del Espacio Memoria y Derechos Humanos.