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Nota Completa

El transporte público aumentó hasta 16 veces y ya consume casi el 20% del salario mínimo

Publicado : 28/05/2026
(Review)

La política de ajuste sobre subsidios y tarifas aplicada por el gobierno de Javier Milei disparó el costo de viajar en el AMBA muy por encima de la inflación. Un informe del CEPA advierte que el peso del transporte sobre los ingresos populares se multiplicó mientras cae la cantidad de pasajeros.

El boleto de colectivo, tren y subte en el Área Metropolitana de Buenos Aires registró aumentos históricos desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada. Según un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre noviembre de 2023 y abril de 2026 las tarifas del transporte público aumentaron muy por encima de la inflación acumulada y golpearon de lleno el poder adquisitivo de trabajadores, estudiantes y jubilados.

El estudio señala que el colectivo en jurisdicción bonaerense pasó de costar $52,96 a $871,30, lo que representa un incremento nominal de 1.545%. En el caso de las líneas nacionales, el boleto subió hasta $700, mientras que las líneas porteñas llegaron a $715,24. El subte fue el servicio con mayor incremento: pasó de $80 a $1.414, una suba de 1.668%. El tren metropolitano, aunque quedó rezagado respecto de los otros medios, también acumuló un incremento de 741%, al pasar de $33,29 a $280. Todo esto ocurrió en un contexto de inflación acumulada de 303,5% durante el mismo período.

La magnitud del ajuste tarifario modificó de manera drástica el peso del transporte en la economía cotidiana de los hogares. El informe del CEPA advierte que un trabajador que combina colectivo y subte para ir y volver de su empleo pasó de destinar el 2,6% del Salario Mínimo Vital y Móvil en diciembre de 2023 al 17,3% en abril de 2026. En los casos de quienes viven en el conurbano y necesitan combinar colectivo, tren y subte, el gasto ya representa cerca del 15% del salario mínimo.

La situación se agrava porque el deterioro no se explica únicamente por el aumento de tarifas, sino también por la pérdida del poder adquisitivo del salario. Mientras las tarifas se dispararon, el SMVM fue actualizado por decreto y quedó muy por debajo de la inflación. El informe recuerda que desde diciembre de 2023 el Consejo del Salario dejó de funcionar con acuerdo tripartito y el Ejecutivo fijó los aumentos de manera unilateral. En términos reales, el salario mínimo perdió alrededor de 43% de su capacidad de compra desde la asunción de Milei.

El trabajo también vincula la escalada tarifaria con la quita de subsidios impulsada por el gobierno nacional y el aumento del precio del gasoil. Entre noviembre de 2023 y abril de 2026 el combustible acumuló una suba de 536%, muy por encima de la inflación general. Como el gasoil representa entre el 30% y el 40% de los costos operativos de las empresas de colectivos, el impacto sobre el sistema fue inmediato.

A la vez, el CEPA advierte sobre la reducción real del Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura del Transporte, que cayó 17,5% entre los presupuestos de 2025 y 2026. La consecuencia es un escenario de doble deterioro para los usuarios: boletos cada vez más caros y menor inversión estatal en infraestructura ferroviaria y vial.

Los sectores estudiantiles aparecen entre los más golpeados por esta dinámica. La Beca Progresar permanece congelada en $35.000 desde marzo de 2025, mientras las tarifas continuaron aumentando mes a mes. En diciembre de 2023 esa beca permitía cubrir 839 boletos de colectivo con descuento; hoy apenas alcanza para 111 viajes. La pérdida del poder de compra supera el 87%.

El informe también pone el foco sobre la desigualdad federal en el transporte. Tras la eliminación del Fondo Compensador del Transporte del Interior en febrero de 2024, las tarifas en numerosas ciudades del país se dispararon muy por encima de las del AMBA. Mientras el boleto mínimo en el área metropolitana ronda los $700, en ciudades como San Martín de los Andes ya alcanza los $2.300 y en Rawson supera los $2.190. Córdoba y Rosario, por su parte, tienen boletos de $1.720.

La combinación entre caída salarial, ajuste tarifario y retracción económica ya impacta sobre la cantidad de pasajeros. El informe sostiene que desde fines de 2025 comenzó a observarse una disminución generalizada de usuarios en todos los medios de transporte. En febrero de 2026 el tren registró una caída interanual de 23,6% en cantidad de pasajeros, mientras que el colectivo cayó 11,7% y el subte 6,4%.

Para el CEPA, el fenómeno responde a una doble presión social: por un lado, el encarecimiento del boleto limita la capacidad de pago de millones de usuarios; por otro, la destrucción de empleo y el cierre de empresas reducen la necesidad de viajar diariamente hacia los lugares de trabajo. El resultado es un círculo regresivo en el que menos pasajeros implican menores ingresos para el sistema y nuevas presiones para seguir aumentando tarifas.

Lejos de estabilizarse, el escenario podría profundizarse durante el resto de 2026. El informe recuerda que sigue vigente una fórmula de actualización mensual para colectivos porteños y subte basada en inflación más un adicional del 2%, mientras continúan las tensiones internacionales sobre el precio de la energía y persiste la reducción de subsidios estatales al sistema de transporte.