A 218 días del incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la docencia universitaria redobla las medidas de fuerza mientras crece el conflicto salarial y presupuestario en las universidades nacionales.
La Asociación Gremial Docente de la UBA realizará este jueves a las 13 una olla popular en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, ubicada en Puán 470, en el marco de la semana de paro nacional convocada por las federaciones docentes Conadu y Conadu Histórica. La protesta se inscribe en una escalada del conflicto universitario que ya combina paros, clases públicas, radios abiertas y tomas estudiantiles frente al deterioro salarial y el desfinanciamiento impulsado por el gobierno de Javier Milei.
Desde AGD UBA denuncian que el Ejecutivo continúa incumpliendo la Ley de Financiamiento Universitario sancionada por el Congreso y cuestionan la política salarial aplicada a los trabajadores de la educación superior. Según informó el gremio, el Gobierno giró recientemente a las universidades el instructivo de liquidación de haberes correspondiente a mayo con un incremento del 1,5 por ciento, cifra que vuelve a quedar por debajo de la inflación y profundiza la pérdida del poder adquisitivo docente.
La secretaria general de AGD UBA y docente del Colegio Carlos Pellegrini, Laura Carboni, sostuvo que “el gobierno sigue reduciendo nuestros salarios, ahora con la aplicación de 1,5% de aumento en realidad vuelve a hacernos perder con la inflación, por eso el paro, porque así no se puede seguir”. La dirigente remarcó además que el reclamo central apunta al cumplimiento efectivo de la ley votada por el Parlamento, que según el sindicato debería traducirse en una recomposición salarial del 52 por ciento.
En ese marco, Carboni cuestionó la decisión del Gobierno de trasladar el conflicto al ámbito judicial y denunció una maniobra dilatoria para evitar cumplir con la norma. “Milei tiene que cumplir la ley, no hay vueltas. Ahora le tiró la pelota a la Corte Suprema para ganar tiempo, mientras trata de conseguir los votos en el Parlamento para tirar atrás a la ley conquistada y por la cual hoy debería pagarnos 52 % más”, afirmó. También explicó que por ese motivo el gremio participó ayer de una radio abierta y clases públicas frente a Tribunales para exigir que la Corte Suprema se expida favorablemente en defensa de la universidad pública.
Las medidas de fuerza continuarán este viernes con un “Trenazo” en la estación Constitución, donde realizarán volanteadas y recolección de firmas para visibilizar el conflicto y sumar apoyo social a la lucha docente. Paralelamente, el movimiento estudiantil también profundiza las acciones en defensa del presupuesto universitario. En las últimas horas fueron tomados el Colegio Nacional de Buenos Aires y el Carlos Pellegrini, en respaldo al reclamo salarial y contra el ajuste sobre la educación pública.
Desde AGD UBA advierten que la crisis salarial ya provoca una creciente renuncia de docentes que no logran sostener sus condiciones de vida con los ingresos actuales. En ese contexto, las asambleas gremiales comienzan a discutir nuevas medidas de mayor impacto académico. “En las asambleas docentes ya se habla de no toma de examen y no comienzo del próximo cuatrimestre, la semana próxima se definirá en nuestras asambleas”, adelantó Carboni.
El conflicto universitario vuelve así a instalarse como uno de los principales focos de resistencia social frente al ajuste del gobierno nacional, en un escenario donde docentes, estudiantes y trabajadores universitarios denuncian que el desfinanciamiento de la educación pública pone en riesgo el funcionamiento mismo de las universidades nacionales.