ATE rechazó la reestructuración impulsada por Sandra Pettovello y denunció que el Gobierno avanza sobre áreas estratégicas vinculadas a educación, desarrollo social, trabajo y niñez.
Trabajadores nucleados en Asociación Trabajadores del Estado rechazaron el nuevo esquema de reorganización impulsado por el Ministerio de Capital Humano y denunciaron que el gobierno de Javier Milei avanza con un nuevo ajuste sobre áreas sensibles del Estado nacional. A través de un comunicado difundido por juntas internas de ATE, los trabajadores advirtieron que la nueva estructura establecida mediante el Decreto 378/2026 pone en riesgo cientos de puestos laborales y afecta el funcionamiento de organismos estratégicos vinculados a educación, políticas sociales, empleo y niñez.
El documento apunta directamente contra la ministra Sandra Pettovello y denuncia que el rediseño administrativo “desarticula los circuitos administrativos, jurídicos, contables y de control” que sostienen el funcionamiento cotidiano de áreas provenientes de los ex ministerios de Educación, Desarrollo Social, Trabajo y del ex SENAF. Según remarcan los trabajadores, la reorganización no responde a criterios de eficiencia estatal sino a una política deliberada de ajuste y vaciamiento.
Desde ATE sostienen además que la medida forma parte de una estrategia de desguace del Estado promovida por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, a quien responsabilizan por profundizar políticas que impactan especialmente sobre los sectores populares en un contexto de crisis económica, desempleo y deterioro social creciente.
“El Estado no resiste un ajuste más” y “Basta de hostigamiento a la clase trabajadora” fueron algunas de las consignas centrales difundidas en el comunicado firmado por distintas juntas internas del sindicato. Allí también se exige la garantía de continuidad laboral para todos los trabajadores afectados y el sostenimiento de funciones consideradas esenciales dentro de la estructura estatal.
El conflicto se produce en medio de una avanzada sostenida del gobierno libertario sobre organismos públicos, programas sociales y estructuras administrativas vinculadas a políticas de asistencia, educación y derechos sociales. Desde la asunción de Milei, los gremios estatales vienen denunciando despidos, cierre de áreas, paralización de programas y una creciente precarización laboral en distintas dependencias nacionales.
En el comunicado, los trabajadores señalaron que ya comenzaron a coordinar acciones para defender los puestos laborales y preservar las funciones de las áreas afectadas. La preocupación sindical apunta no sólo al impacto sobre el empleo estatal sino también al deterioro de políticas públicas que sostienen programas alimentarios, educativos, territoriales y de protección social para millones de personas.
La ofensiva sobre Capital Humano se inscribe dentro de una estrategia más amplia de reducción del Estado impulsada por el oficialismo, que busca avanzar sobre estructuras históricas de intervención pública bajo el argumento de la “eficiencia” y el ajuste fiscal. Sin embargo, para los sindicatos y organizaciones estatales, el resultado concreto es el debilitamiento de áreas estratégicas y un nuevo retroceso sobre derechos laborales y sociales conquistados durante décadas.