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Nota Completa

Rusia y China rechazaron la imputación de Estados Unidos contra Raúl Castro

Publicado : 21/05/2026
(Review)

Moscú y Beijing denunciaron una nueva escalada de presiones contra Cuba y acusaron a Washington de utilizar sanciones, amenazas y mecanismos judiciales como herramientas de injerencia política.

Los gobiernos de Rusia y China repudiaron este jueves la imputación presentada por Estados Unidos contra el expresidente cubano Raúl Castro, acusado por la justicia norteamericana de haber ordenado el derribo de dos avionetas de la organización anticastrista Hermanos al Rescate en 1996. Ambos países denunciaron que la ofensiva judicial impulsada desde Washington forma parte de una estrategia histórica de presión política y hostigamiento contra Cuba.

El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso cuestionó duramente el intento de judicializar a una de las principales figuras históricas de la Revolución Cubana y aseguró que las acusaciones impulsadas por Estados Unidos “carecen de justificación moral y legal”. A través de un comunicado oficial, Moscú sostuvo además que el pueblo cubano continuará resistiendo las presiones externas y reafirmó su respaldo político a la isla frente a lo que consideró una nueva maniobra de desestabilización.

La reacción rusa fue reforzada por el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, quien advirtió que este tipo de acciones “rozando la violencia” no deberían ser utilizadas contra dirigentes políticos extranjeros. Peskov también cuestionó el despliegue en el Caribe del portaaviones estadounidense USS Nimitz y afirmó que ese tipo de movimientos militares solo contribuyen a incrementar la tensión regional.

Desde Beijing, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun, sostuvo que China se opone al uso de sanciones unilaterales, a la utilización política del sistema judicial y a cualquier forma de presión externa sobre Cuba. “Estados Unidos debe dejar de blandir el garrote de las sanciones y el garrote judicial”, afirmó durante una conferencia de prensa, donde además ratificó el apoyo del gobierno chino a la soberanía y la dignidad nacional cubana.

La ofensiva judicial estadounidense fue anunciada por el fiscal general interino Todd Blanche, quien afirmó que espera que Raúl Castro comparezca ante la justicia norteamericana “por su propia voluntad o de otra forma”. La acusación se vincula con el derribo en 1996 de dos aeronaves pertenecientes a la organización Hermanos al Rescate, grupo anticastrista con sede en Miami que realizaba vuelos cerca del espacio aéreo cubano.

La imputación también alcanza a exmilitares cubanos acusados de haber participado del operativo, entre ellos Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Pérez-Pérez.

El nuevo conflicto vuelve a tensar las relaciones entre Washington y La Habana en un contexto internacional atravesado por crecientes disputas geopolíticas entre Estados Unidos, Rusia y China. Para Moscú y Beijing, la acusación contra Raúl Castro no puede separarse de la histórica política de bloqueo, sanciones y aislamiento impulsada por sucesivas administraciones estadounidenses contra Cuba desde el triunfo de la Revolución en 1959.