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EL CRUCE ENTRE BULLRICH Y WOLFF SE RECRUDECE

Publicado : 01/03/2025
(Review)

La disputa por el traslado de detenidos entre la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires se intensifica, con acusaciones cruzadas sobre la falta de infraestructura y responsabilidades en la gestión de los presos.

La guerra de palabras entre el gobierno nacional y la administración porteña de Jorge Macri continúa escalando, esta vez centrada en la cuestión del traslado de detenidos desde las comisarías de la Ciudad hacia cárceles del Servicio Penitenciario Federal (SPF). La polémica se estalló cuando la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, respondió con dureza al pedido de Macri para que los presos de las comisarías porteñas fueran reubicados en el sistema penitenciario federal, debido a las condiciones de sobrecupo y las fugas constantes de detenidos.

Bullrich, en su intervención, cargó contra la gestión de la Ciudad de Buenos Aires, acusando al gobierno porteño de "forzar" el ingreso de presos al SPF sin tener la capacidad ni la infraestructura necesaria para recibirlos. "La falta de plazas en el Servicio Penitenciario Federal es producto del incumplimiento de la Ciudad de Buenos Aires en la entrega del Complejo Penitenciario de Marcos Paz", sentenció la ministra, apuntando directamente a la responsabilidad de la administración de Horacio Rodríguez Larreta, cuyo mandato no logró concluir la construcción de la mencionada cárcel.

Además, Bullrich descalificó la reciente resolución judicial que ordenaba el traslado de los detenidos a las cárceles federales, calificándola de "aberración jurídica". Según la ministra, el fallo fue emitido sin tomar en cuenta las limitaciones del sistema penitenciario y sin consultar al SPF sobre la imposibilidad de recibir más detenidos.

Por otro lado, Waldo Wolff, Ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, no tardó en responder a las acusaciones de la ministra de Seguridad. En declaraciones a la Legislatura porteña, Wolff defendió la postura de su gestión y subrayó que el gobierno nacional está fallando en su responsabilidad de trasladar a los detenidos al sistema penitenciario federal. "Nosotros no tenemos cárceles, tenemos comisarías. La ley establece que los detenidos deben estar allí solo por 24 o 48 horas, pero el gobierno nacional no está cumpliendo con su parte", aseguró Wolff, al tiempo que destacó la escasez de recursos humanos en la Policía de la Ciudad, que se ve obligada a cumplir funciones penitenciarias.

En respuesta a las críticas de Bullrich sobre la fuga de presos, Wolff no dudó en recordar la falta de infraestructura adecuada para custodiar a los detenidos. "No es tarea de nuestros policías estar custodiando detenidos en comisarías. Deberían estar en las calles, cuidando a los vecinos de la Ciudad", sentenció, lamentando la situación actual de las fuerzas de seguridad porteñas.

Una de las principales discusiones en torno a este tema se centra en el futuro del Complejo Penitenciario de Marcos Paz, una obra que, según la ministra Bullrich, debería solucionar parte del problema. Sin embargo, Wolff refutó esta afirmación, asegurando que la cárcel de Marcos Paz no está pensada para desagotar las comisarías porteñas, sino para recibir a los presos del penal de Devoto. Además, responsabilizó a la gestión de Larreta por no haber finalizado la construcción de dicha cárcel.

En medio de este enfrentamiento, los números son contundentes: la Ciudad de Buenos Aires alberga a más de 2400 detenidos en comisarías y alcaidías, de los cuales 411 tienen condenas firmes, 57 de ellos están a disposición de la justicia porteña y el resto depende de la justicia federal. Así, el reclamo por el traslado a cárceles federales se vuelve una cuestión crucial, pero no exenta de controversia.

Mientras continúa el cruce de acusación entre el gobierno nacional y la Ciudad, el problema estructural del sistema penitenciario sigue sin solución. La falta de consenso y cooperación entre ambas partes pone en riesgo la seguridad de los detenidos y de la población en general, mientras que la justicia intenta resolver una problemática que parece haberse vuelto cada vez más compleja.