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Nota Completa

La patria endeudada

Publicado : 22/04/2026
(Review)

Un informe advierte que el endeudamiento se consolida como eje del modelo económico.

El informe del primer trimestre de 2026 elaborado por el equipo que dirige María de los Ángeles Sacnun en Casa Patria Santa Fe advierte un cambio estructural: el endeudamiento dejó de ser una herramienta financiera para convertirse en un mecanismo de subsistencia. En ese escenario, 6 de cada 10 hogares se endeudan para cubrir gastos básicos y 9 de cada 10 tienen dificultades para pagar, en un contexto de aumento de la morosidad, caída del ingreso y creciente fragilidad productiva.

El trabajo plantea que el endeudamiento atraviesa de manera simultánea al Estado, las provincias, el sector privado y los hogares, ya no como palanca de inversión sino como sostén de la actividad en un contexto de retracción económica. En ese marco, advierte que la deuda funciona como un “parche” que evita una crisis abierta pero consolida una dinámica de dependencia estructural cada vez más difícil de revertir.

A nivel nacional, el informe pone en cuestión el discurso del gobierno de Javier Milei sobre la estabilización macroeconómica. Mientras algunas variables nominales muestran desaceleración, la economía real exhibe un deterioro sostenido: caída del ingreso disponible, contracción del consumo y mayor dependencia del crédito. Con más de 57 mil millones de dólares de deuda con el FMI, Argentina continúa entre los principales deudores del organismo, bajo un esquema que condiciona la política económica y limita el margen de decisión interna.

El análisis también alcanza a las provincias. En Santa Fe, la gestión de Maximiliano Pullaro marca un giro en la política de endeudamiento, con mayor flexibilidad en el uso de instrumentos financieros y menor control legislativo efectivo sobre el destino de los fondos. En diciembre de 2025, la provincia colocó 800 millones de dólares en bonos en mercados internacionales; los fondos permanecieron en el exterior durante más de dos meses y recién ingresaron al país en febrero de 2026, tras un requerimiento del Ministerio de Economía, lo que implicó pérdidas asociadas a la variación del tipo de cambio y a oportunidades financieras no aprovechadas.

En el sector privado, los datos del Banco Central de la República Argentina citados en el informe muestran que la deuda externa no solo crece, sino que presenta una composición orientada a sostener la operatoria corriente. La industria manufacturera, la minería y el comercio concentran cerca del 73% del total, mientras que más de la mitad del financiamiento proviene de empresas del mismo grupo económico, lo que evidencia un esquema de financiamiento intrafirma más vinculado a la administración de flujos que a la inversión productiva.

La presión sobre el entramado productivo se expresa con fuerza en las pymes. De acuerdo con datos de APYME y relevamientos privados incluidos en el informe, los cheques rechazados alcanzaron un máximo histórico de 97.612 en diciembre de 2025 (+200% interanual) y se mantuvieron en niveles elevados en los primeros meses de 2026. En términos monetarios, el monto pasó de promedios mensuales de 30 millones de dólares a 180 millones en el último trimestre, reflejando una fuerte presión sobre el capital de trabajo y una creciente tensión en la cadena de pagos que impacta en la producción y el empleo.

Ese deterioro también se traslada al mercado laboral. Según los datos relevados, entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025 se perdieron 13.785 empleos en Santa Fe (-2,2%), en un contexto donde la contracción de la actividad y la fragilidad financiera de las empresas derivan en recortes y despidos.

En los hogares, el endeudamiento adquiere un carácter estructural. El informe retoma datos de Focus Market y Zentrix que muestran que la deuda no solo se expande, sino que se deteriora rápidamente: la proporción de obligaciones impagas se multiplicó por cuatro durante 2025 y alcanza niveles críticos en los segmentos de crédito de fácil acceso, donde el 29% de las deudas con plataformas digitales no se paga en término. El endeudamiento total de los hogares supera los 39 billones de pesos, con una fuerte presencia de deuda no bancaria vinculada a gastos corrientes.

El impacto social es particularmente agudo en los extremos etarios. Los jóvenes de entre 18 y 21 años presentan niveles de morosidad cercanos al 40%, mientras que entre jubilados crece el endeudamiento destinado a alimentos y medicamentos, en un contexto de retracción de políticas públicas como el Plan Remediar, cuyos envíos se redujeron un 55% en 2025. A esto se suma la caída del salario real: en Santa Fe, el ingreso de bolsillo registró una baja del 20% en el sector público y del 2% en el privado desde 2023, profundizando la pérdida de poder adquisitivo.

El informe concluye que no se trata de una fase transitoria, sino de la consolidación de un modelo económico basado en la expansión estructural del endeudamiento. En este esquema, la economía real queda subordinada a la lógica financiera, la inversión es desplazada por el financiamiento de corto plazo y el salario pierde centralidad frente al crédito como mecanismo de reproducción social.

El diagnóstico abre un interrogante de fondo: qué tipo de sociedad se configura cuando la vida cotidiana depende del endeudamiento y el futuro queda condicionado por obligaciones crecientes. La discusión, advierte el relevamiento, ya no es solo económica, sino política y social.