Dirigentes políticos, organismos de derechos humanos y referentes sindicales debatieron en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA las continuidades entre el modelo económico de la dictadura y el de Milei, con el reclamo de libertad para Cristina Fernández de Kirchner como hilo conductor.
En el auditorio de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA tuvo lugar la jornada “Pensar la democracia a 50 años del golpe”, organizada por el senador nacional Wado de Pedro junto al diputado nacional Horacio Pietragalla Corti. Dirigentes políticos, referentes sindicales, organismos de derechos humanos y especialistas participaron de paneles que abordaron las similitudes del modelo económico de la dictadura y de Javier Milei, el proceso de Memoria, Verdad y Justicia, y los desafíos actuales de la democracia. La jornada estuvo atravesada por el reclamo constante de la libertad para Cristina Fernández de Kirchner.
Wado de Pedro estuvo a cargo del cierre de la jornada, en el que analizó la mutación de las estrategias de los sectores de poder para condicionar la voluntad popular: “Esas élites que antes golpeaban las puertas de los cuarteles, hoy son dueñas de los medios de comunicación y tocan las puertas de los juzgados para promover la persecución y proscripción”, denunció. Sin embargo, el senador nacional destacó la resiliencia del campo nacional y popular frente a estos mecanismos: “Más allá de la proscripción y de la cancelación de la fuerza política, en la Argentina tuvimos 18 años de proscripción del peronismo, con lo cual el mensaje es que el pueblo siempre vuelve”.
Por su parte, el ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena, alertó sobre la degradación del sistema institucional y trazó un paralelismo histórico: “Pasamos de un Néstor Kirchner que en 2004 recuperaba la ex ESMA como espacio de Memoria y pedía perdón en nombre del Estado, a un presente donde una comitiva oficial de legisladores va al penal de Ezeiza a visitar genocidas”. En ese sentido, advirtió: “El problema más grave hoy en la Argentina es que no hay más árbitro; el árbitro era el servicio de justicia y hoy vale cualquier cosa. Cuando se pierde el árbitro, se pierde el Estado de Derecho y solo queda la barbarie”.
La dimensión regional estuvo marcada por las voces de Gabriela Rivadeneira (Ecuador) y Citlalli Hernández Mora (México). Rivadeneira -presidenta del partido Revolución Ciudadana- denunció la existencia de una “dictadura judicial del siglo XXI” orientada a aniquilar liderazgos populares, mientras que Hernández Mora -integrante del gabinete de Claudia Sheinbaum- llamó a impulsar una “revolución de las conciencias” para enfrentar a las élites que sostienen una “democracia simulada” para conservar sus privilegios.
Abel Furlán, secretario general de la UOM, advirtió que “si no hay trabajo digno para nuestra gente, la democracia está en peligro” e indicó que el modelo económico actual repite el objetivo de la dictadura: “La destrucción del entramado productivo y el sometimiento de la clase trabajadora”.
Previamente, la jornada contó con las exposiciones de Julia Strada, Pablo Manzanelli, Emiliano Estrada y Pedro Peretti, quienes profundizaron en las continuidades del modelo económico extractivista y financiero. Asimismo, el panel dedicado al proceso de justicia contó con los testimonios de Sol Hourcade (CELS), Verónica Castelli (H.I.J.O.S.) y Graciela Lois (Familiares), bajo la coordinación de Fernanda Raverta y Horacio Pietragalla.
Reconocimiento a la lucha por los Derechos Humanos
La jornada concluyó con un emotivo reconocimiento a organismos y referentes internacionales. El jurista español Baltasar Garzón destacó la masividad del 24 de marzo como una “lección de democracia al mundo” y reclamó el fin de la "injusta e ilegal situación de Cristina Fernández de Kirchner". En la misma línea, el diplomático italiano Enrico Calamai vinculó la memoria con las tragedias actuales al afirmar que “la desaparición no terminó” y se manifiesta hoy en el drama de los pueblos migrantes.
El Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, instó a fortalecer el Derecho de los Pueblos a través de sus ejes fundamentales: “el desarrollo, la soberanía, la autodeterminación y la libertad”. Finalmente, Taty Almeida cerró el acto con la inclaudicable fuerza de las Madres: “Le demostramos a Milei con hechos que no nos han vencido. La única lucha que se pierde es la que se abandona”.
Los reconocimientos fueron para Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora, HIJOS, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, el CELS, la APDH, la Liga Argentina por los Derechos Humanos, el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, el SERPAJ y el Equipo Argentino de Antropología Forense.