Inaugura una muestra sobre la resistencia sindical durante la dictadura y su papel en la recuperación democrática, en el marco de los 50 años del golpe.
La Confederación General del Trabajo pondrá en el centro de la escena una dimensión muchas veces relegada en los relatos oficiales sobre la última dictadura: el rol del movimiento obrero organizado en la resistencia al terrorismo de Estado. Este viernes 27 de marzo a las 15 horas, en la Casa Nuestros Hijos la Vida y la Esperanza de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, en el Espacio Memoria ex ESMA, se inaugurará la muestra interactiva “Resistencia de los trabajadores y trabajadoras organizados en dictadura y su lucha por la recuperación de la democracia”, una propuesta que busca reconstruir esa historia desde sus protagonistas.
La iniciativa, impulsada por la CGT en articulación con organismos de derechos humanos, se inscribe en las actividades por los 50 años del golpe cívico-militar y propone una lectura política que desafía las versiones que invisibilizan el papel de los sindicatos en la confrontación con el régimen. En ese sentido, la muestra no se limita a una recopilación documental, sino que se presenta como una intervención en el debate contemporáneo sobre memoria, verdad y justicia, recuperando el protagonismo de quienes, desde los lugares de trabajo y las organizaciones gremiales, enfrentaron la represión y sostuvieron la lucha por la democracia.
El recorrido expositivo reúne material de archivo inédito del movimiento obrero, incluyendo fotografías, registros audiovisuales, documentos, cartas, indumentaria y objetos personales de detenidos desaparecidos, así como de referentes históricos del sindicalismo argentino. Esa acumulación de huellas no solo reconstruye trayectorias individuales y colectivas, sino que también permite dimensionar el alcance del terrorismo de Estado sobre la clase trabajadora y su organización.
El acto de inauguración contará con la participación de secretarios generales de distintos sindicatos, dirigentes gremiales y referentes de organismos de derechos humanos, junto a delegaciones de numerosos gremios enrolados en la central obrera. La presencia de estos actores no es meramente protocolar: expresa la continuidad de una tradición política que vincula la defensa de los derechos laborales con la lucha por los derechos humanos, en una matriz histórica que el movimiento obrero argentino reivindica como propia.
El proyecto es resultado de más de un año y medio de trabajo de la Secretaría de Derechos Humanos y la Mesa de Referentes de Derechos Humanos de la CGT, en articulación con Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, con quienes se firmó un convenio de cooperación que permitió avanzar en la construcción de este espacio. En un contexto atravesado por discursos que buscan relativizar o despolitizar el pasado reciente, la muestra se propone como un acto de memoria activa que vuelve a inscribir a los trabajadores y trabajadoras en el centro de la historia.