Un dirigente republicano cercano a Trump propuso que Washington respalde el reclamo por Malvinas a cambio del apoyo militar argentino. El secretario de Comunicacion fue mas lejos: dijo que Argentina dara cualquier ayuda que soliciten los Estados Unidos.
El canciller Pablo Quirno no descarto el envio de buques de guerra argentinos a Iran para apoyar la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel. En la medida que lo necesite, esta claro de que lado vamos a estar, afirmo el jefe de la diplomacia argentina en declaraciones a A24, en respuesta a una propuesta que ya tiene nombre y apellido: Marc Zell, dirigente republicano cercano a Donald Trump, sugiri que Argentina envie buques al conflicto y planteo que Washington podria respaldar el reclamo argentino por las Islas Malvinas como recompensa.
La declaracion de Quirno no fue un desliz. Fue una confirmacion. El secretario de Comunicacion de la Presidencia, Javier Lanari, fue todavia mas explicito en declaraciones al diario espanol El Mundo: Si lo solicitara Estados Unidos, si. Cualquier ayuda que ellos consideren, se dara. Dos funcionarios del gobierno de Javier Milei, en dos medios distintos, el mismo dia, dejaron abierta la posibilidad de que la Argentina ingrese militarmente a una guerra que ya acumula mas de 1.500 muertos, ataques documentados contra hospitales y una escalada que amenaza con extenderse por todo el Golfo Persico.
La propuesta de Malvinas como moneda de cambio merece ser leida con la gravedad que corresponde. La soberania sobre las islas es una causa nacional que trasciende gobiernos, partidos y orientaciones ideologicas, y que la Constitucion Nacional incorporo expresamente en su texto desde 1994. Convertirla en una contrapartida negociable a cambio de apoyo militar en un conflicto que no involucra ningun interes vital de la Argentina no es una audacia diplomatica. Es una degradacion de una reivindicacion historica que costo sangre argentina defender.
El contexto geopolitico en que se producen estas declaraciones las vuelve aun mas graves. Brasil y Sudafrica pidieron el alto el fuego. Mexico rechazo cualquier intervencion militar extranjera en su territorio. La comunidad internacional mayoritariamente reclama una salida negociada al conflicto. La Argentina, en cambio, no solo declaro a Iran nuestro enemigo desde Nueva York sino que ahora sus propios funcionarios dejan abierta la puerta al envio de fuerzas militares a una guerra en la que el pais no tiene ningun mandato internacional, ninguna obligacion legal y ningun interes estrategico que lo justifique.