Nos acompañan desde Siempre
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img

Nota Completa

SANTA FE PERDIÓ 310 FÁBRICAS Y 8.200 EMPLEOS EN DOS AÑOS

Publicado : 19/03/2026
(Review)

La Federación Industrial de la provincia rechazó los "agravios reiterados" del gobierno nacional y advirtió que el sector atraviesa una situación crítica. Los industriales exigen respeto y políticas concretas para sostener la producción y el empleo.

La Federación Industrial de Santa Fe salió a rechazar públicamente los agravios del gobierno nacional y a poner números sobre la mesa: en los últimos dos años la provincia perdió más de 310 establecimientos industriales y más de 8.200 puestos de trabajo. No son datos de una consultora opositora ni de un sindicato en conflicto. Son las cifras que los propios industriales santafesinos presentaron para describir el estado de un sector que históricamente fue uno de los motores productivos más importantes del país y que hoy atraviesa una crisis que sus representantes califican sin rodeos como crítica.

La declaración de la Federación Industrial tiene un peso político que va más allá del reclamo sectorial. Los empresarios industriales no son actores naturalmente confrontativos con los gobiernos de derecha. Que salgan a repudiar los agravios del oficialismo y a exigir respeto y políticas concretas expresa el nivel de deterioro de una relación que el discurso libertario de apertura importadora, desregulación y ajuste del consumo interno viene tensando desde el primer día de gestión. La industria nacional necesita mercado interno, crédito accesible y reglas previsibles. Este gobierno le dio lo contrario.

El dato de Santa Fe se inscribe en una tendencia nacional que los números confirman desde distintos ángulos. Desde noviembre de 2023 se perdieron 160 empleos fabriles por día en todo el país según la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. La participación de la industria en el PBI cayó del 16,5% al 13,7% en dos años. En Córdoba la producción automotriz cayó un 30% en los primeros dos meses del año. La desindustrialización no es un fenómeno santafesino. Es la política económica del gobierno de Milei aplicada sobre el tejido productivo del país.

Detrás de cada uno de los 8.200 empleos perdidos en Santa Fe hay un trabajador que dejó de tener un ingreso formal, una familia que ajustó su consumo y un municipio que recaudó menos. La Federación Industrial lo sabe y por eso habla de situación crítica. El gobierno, en cambio, sigue hablando de fundamentos sólidos.