El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires extendió por 15 días la conciliación obligatoria, que suspende los despidos de 920 trabajadores. El sindicato del neumático marcha hoy a La Plata para exigir una ley que garantice la continuidad de la fábrica.
El Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires prorrogó por 15 días la conciliación obligatoria en el conflicto por el cierre de la fábrica de neumáticos Fate, suspendiendo los despidos de 920 trabajadores mientras continúan las negociaciones entre la patronal y el sindicato. La medida extiende el período en que ambas partes deben retrotraer la situación al estado previo al conflicto, lo que implica la continuidad de la relación laboral del personal mientras se busca una salida. Fate lleva exactamente un mes cerrada.
La prórroga es un alivio transitorio en una disputa que los trabajadores del Sindicato del Neumático llevan adelante desde hace semanas en condiciones cada vez más difíciles. La empresa, perteneciente al empresario Javier Madanes Quintanilla, anunció el cierre de la planta, incumplió la conciliación obligatoria y no liquidó la última quincena a su personal. La estrategia patronal es conocida: presionar económicamente a los trabajadores para que abandonen la resistencia a cambio de una indemnización. Hasta ahora no lo logró.
Este mediodía el sindicato se movilizará frente a la Legislatura bonaerense en La Plata para exigir la aprobación de un proyecto de ley que garantice la continuidad de la fábrica. La decisión de llevar el conflicto al terreno legislativo expresa una comprensión política del problema: lo que está en juego en Fate no es solo la continuidad de 920 puestos de trabajo sino el modelo productivo que este gobierno viene desmantelando sistemáticamente. Desde noviembre de 2023 se perdieron 160 empleos fabriles por día. La industria del neumático no es una excepción a esa tendencia. Es uno de sus capítulos más visibles.
El Estado nacional sigue sin responder a las denuncias del sindicato ante la Secretaría de Trabajo. La provincia extendió la conciliación. Los trabajadores marchan. La fábrica sigue cerrada. El empresario espera. En ese cuadro de situación, la prórroga de 15 días no resuelve nada de fondo: posterga la definición en un conflicto que el gobierno nacional eligió no arbitrar.