Nos acompañan desde Siempre
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img

Nota Completa

LA DESOCUPACIÓN LLEGÓ AL 7,5%: 200 MIL PERSONAS MÁS SIN TRABAJO DESDE QUE ASUMIÓ MILEI

Publicado : 19/03/2026
(Review)

Según el Indec, más de 1,7 millón de personas buscan trabajo activamente y no lo encuentran. El desempleo juvenil femenino trepó al 16,8%.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos informó que la desocupación alcanzó el 7,5% durante el cuarto trimestre de 2025, lo que representa más de 1,7 millón de personas que buscan trabajo activamente sin conseguirlo. Desde que Javier Milei asumió la presidencia, el desempleo subió 1,8 puntos porcentuales, equivalentes a unas 200 mil personas más que engrosaron las filas de quienes no tienen trabajo. El número no es una abstracción estadística: es la dimensión humana de un modelo económico que prometió crecer y destruyó empleo.

El golpe más duro lo reciben los jóvenes. La desocupación en la franja de 14 a 29 años creció de manera pronunciada en los dos años de gestión. Entre las mujeres jóvenes trepó del 13,8% al 16,8%, y entre los varones del mismo grupo etario pasó del 12,5% al 16,2%. Casi uno de cada seis jóvenes que quiere trabajar no puede hacerlo. Son los mismos jóvenes a quienes este gobierno les eliminó políticas de empleo, les desfinanció la educación pública y les acaba de bajar la edad de imputabilidad.

Los datos del Indec se conocen en el mismo momento en que el gobierno de Milei anuncia la eliminación del programa Volver al Trabajo, que desde abril dejará de llegar a unas 900 mil personas que hoy perciben un ingreso mensual de 78 mil pesos. La simultaneidad no es casual: mientras el desempleo crece, el Estado retira las herramientas que amortiguaban sus consecuencias más duras sobre las familias trabajadoras.

El discurso oficial sostiene que el ajuste fue inevitable y que sus resultados se verán en el mediano plazo. Los números del Indec miden el presente: más desocupados, más jóvenes sin trabajo y menos red de contención para quienes la crisis dejó afuera. El costo del modelo lo están pagando, como siempre, quienes menos tienen.