El documental Legerin, en busca de Alina, dirigido por María Laura Vasquez, llegará a las salas con una propuesta cinematográfica que se inscribe en la tradición del cine político y sensible de la región, en un contexto de creciente interés por las narrativas de vida, territorio y luchas sociales protagonizadas por mujeres. El estreno en Buenos Aires se presenta como un evento cultural y político, en un mes simbólicamente atravesado por las movilizaciones y debates en torno a los derechos de las mujeres y las memorias colectivas en América Latina.
La película propone un acercamiento íntimo a la historia de Alina Sánchez, conocida también como Legerín, a través de un relato que combina archivo, paisaje y mirada poética. La búsqueda de su figura no se limita a reconstruir una biografía individual, sino que funciona como una puerta de entrada a un universo más amplio de experiencias de mujeres que deciden construir su vida desde el compromiso político, la solidaridad internacional y la militancia por transformaciones sociales. El film fue rodado en territorio kurdo de Siria y en Argentina, configurando un diálogo visual y narrativo entre geografías atravesadas por conflictos, resistencias y proyectos comunitarios.
La coproducción entre equipos liderados por mujeres de regiones distantes refuerza el carácter transnacional de la obra y su apuesta por un cine de circulación internacional con identidad latinoamericana y mediooriental. El recorrido del documental por festivales internacionales incluye el premio a mejor película en el Toronto International Women Film Festival de Canadá, un reconocimiento que consolida la proyección global de una cinematografía argentina que dialoga con temáticas feministas, territoriales y de derechos humanos. La propuesta estética se apoya en un lenguaje poético, con una cámara que acompaña en lugar de observar desde la distancia, construyendo un espacio de intimidad política con su protagonista.
El estreno oficial se realizará el jueves 19 de marzo a las 19 horas en la Sala Norita, ubicada en Moreno 2654 de la Ciudad de Buenos Aires. En esa función estará presente Patricia Gregorini, madre de Alina Sánchez, en un gesto que refuerza la dimensión afectiva y memorial del proyecto. La exhibición se complementará con música original del film interpretada en vivo por Agustín Ronconi, además de la apertura de la muestra fotográfica “Utopía Amenazada”, de Mauricio Centurión, configurando un evento cultural que excede la proyección cinematográfica y se transforma en una experiencia artística integral.
Las actividades previas al estreno también buscan generar conversación pública. El sábado 7 de marzo se realizará una función especial en el Cine Gaumont en el marco del Día Internacional de las Mujeres, una fecha que resignifica la circulación de obras vinculadas a las luchas feministas en el circuito de cine público. El miércoles 11 de marzo a las 10.30 habrá una función privada para prensa en la DAC de la Ciudad de Buenos Aires, donde el equipo realizador dialogará con periodistas y referentes culturales sobre el proceso creativo, la investigación histórica y la construcción narrativa del documental.
La agenda de exhibiciones continuará el 26 de marzo con una proyección especial en la Sala Norita, seguida de una charla del periodista especializado en Medio Oriente Leandro Albani, centrada en la situación política y social del Kurdistán. Esta instancia de debate busca ampliar el alcance del documental hacia la reflexión geopolítica y los procesos históricos que atraviesan las luchas de los pueblos de la región, en un momento global marcado por tensiones territoriales y disputas por la autodeterminación.
El documental se inscribe en una corriente del cine argentino contemporáneo que apuesta por narrativas sensibles, políticas y humanistas, donde las historias personales funcionan como disparadores de preguntas colectivas sobre memoria, justicia social y construcción de futuros posibles. En un panorama cultural donde el cine independiente enfrenta desafíos económicos y de distribución, el estreno de esta obra se presenta también como un gesto de resistencia cultural y de defensa de la producción audiovisual nacional.