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LA RECESIÓN INDUSTRIAL YA SE TRADUCE EN CIERRES Y MÁS DE MIL DESPIDOS

Publicado : 03/03/2026
(Review)

Fate, ARSA y Panpack paralizaron plantas en Buenos Aires, Córdoba y Tucumán. La industria opera al 50% de su capacidad y el empleo formal sigue en retroceso.

La crisis industrial sumó en las últimas semanas nuevos cierres de plantas y más de mil puestos de trabajo perdidos en distintos puntos del país. Las empresas Fate, Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA) y Panpack confirmaron la paralización de actividades o la quiebra de sus operaciones, en un escenario de caída sostenida de la producción manufacturera.

Fate anunció el cierre de su planta de Virreyes y la desvinculación de alrededor de 900 trabajadores, en uno de los golpes más significativos al sector del neumático en décadas. ARSA, firma que producía yogures y postres bajo licencia de SanCor, dejó sin empleo a casi 400 operarios en Buenos Aires y Córdoba tras declararse en quiebra. En Tucumán, Panpack clausuró su histórica planta de bolsas industriales, afectando a decenas de trabajadores.

Los casos se inscriben en un cuadro más amplio. Informes sectoriales indican que la industria manufacturera viene operando apenas por encima del 50% de su capacidad instalada, con caídas pronunciadas en ramas ligadas al mercado interno como alimentos, textiles, metalurgia y plásticos. En Santa Fe —uno de los polos fabriles más importantes del país— cámaras empresarias reportaron el cierre de cerca de 300 industrias en el último año y la pérdida de miles de empleos formales.

La retracción del consumo, el encarecimiento del crédito y la apertura importadora configuran un escenario adverso para la producción local. Las pequeñas y medianas empresas, que concentran la mayor parte del empleo industrial, son las más expuestas a este ciclo recesivo.

Desde el oficialismo insisten en que la contracción forma parte de un proceso de estabilización macroeconómica orientado al equilibrio fiscal y la liberalización del comercio. Sin embargo, en el terreno productivo, el ajuste se traduce en plantas paralizadas, suspensiones y reducción de personal.

Los cierres recientes no aparecen como hechos aislados sino como parte de una dinámica de enfriamiento industrial que ya impacta en el empleo registrado y modifica el mapa productivo. La contracción no es sólo estadística: tiene nombre de fábrica, ubicación concreta y trabajadores que quedan fuera del sistema formal.