Nos acompañan desde Siempre
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img
client-img

Nota Completa

LA EDUCACIÓN EN PIE DE LUCHA

Publicado : 03/03/2026
(Review)

CTERA, UDA, SADOP y gremios provinciales encabezaron un paro nacional con alto acatamiento tras el fracaso paritario y la eliminación del FONID.

El paro nacional docente convocado por Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), junto a Unión Docentes Argentinos (UDA), Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), registró un alto nivel de adhesión en distintas provincias del país tras el fracaso de la negociación paritaria nacional y la decisión del gobierno de Javier Milei de no restituir el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID).

La medida tuvo impacto dispar según jurisdicción, pero con fuerte acatamiento en distritos clave como Buenos Aires, Santa Fe, Chaco, Entre Ríos y Río Negro, donde los sindicatos de base alineados con CTERA —como SUTEBA, AMSAFE y ATECH, entre otros— paralizaron actividades. En el sector privado, SADOP también informó niveles elevados de adhesión.

El eje inmediato del conflicto es salarial. La eliminación del FONID implicó una pérdida directa en los ingresos de miles de docentes, especialmente en provincias con estructuras salariales más débiles. Ese fondo, financiado por Nación y distribuido de manera federal, funcionaba como mecanismo compensatorio para equilibrar disparidades regionales. Su supresión no solo afecta el bolsillo docente: profundiza asimetrías entre sistemas educativos provinciales.

A eso se suma la falta de convocatoria a una paritaria nacional docente, instancia que fija un salario mínimo de referencia para todo el país. Sin ese ámbito, cada provincia negocia en soledad, en un contexto de caída de recaudación y restricciones presupuestarias. El resultado es previsible: fragmentación salarial y deterioro de condiciones laborales.

Pero el conflicto excede la discusión técnica. Los gremios comenzaron a articular un Frente Nacional Educativo que incorpora a otros sectores del sistema, ampliando la base de la protesta. La lectura sindical es clara: el ajuste fiscal impacta estructuralmente sobre la educación pública y redefine el rol del Estado en su financiamiento.

Históricamente, las crisis educativas anticiparon debates políticos más amplios. La escuela pública, por su capilaridad territorial y su centralidad social, suele convertirse en el primer espacio donde se expresa el malestar frente a políticas de ajuste.

El paro docente no es un hecho aislado. Es la manifestación más visible de una tensión federal que recién empieza a desplegarse.