La central obrera convocó para este martes a las 11.30 frente al Palacio de Tribunales en respaldo a los gremios judiciales y en rechazo a lo que definió como un nuevo avance del Gobierno sobre derechos laborales.
La Confederación General del Trabajo convocó a una movilización para este martes a las 11.30 frente al Palacio de Tribunales, en el centro porteño, con el objetivo de acompañar a los trabajadores judiciales y visibilizar el rechazo sindical a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La central obrera confirmó que participará junto a empleados y gremios del sector judicial en una protesta que busca instalar en la agenda pública el impacto de las iniciativas oficiales sobre derechos conquistados.
Desde la organización señalaron que la marcha se realizará “en apoyo y solidaridad con los gremios judiciales y en defensa de todos los trabajadores de la Argentina”, en un contexto que describen como de creciente conflictividad entre el Poder Ejecutivo y distintos sectores del mundo del trabajo. La convocatoria apunta a reunir a sindicatos confederados, organizaciones del ámbito judicial y trabajadores que se concentrarán durante la mañana del martes frente al edificio donde funciona la Corte Suprema y otras dependencias judiciales.
En la difusión del llamado, la CGT advirtió que la movilización se produce “frente a un nuevo atropello del Gobierno Nacional”, en referencia al avance de la reforma laboral y a su eventual incidencia en el funcionamiento del sistema judicial. Para la central, las modificaciones promovidas por la administración libertaria no sólo afectan condiciones de contratación y estabilidad, sino que también tensionan el marco normativo que regula las relaciones laborales y la tutela judicial efectiva.
La protesta en Tribunales se inscribe en una estrategia más amplia del movimiento obrero organizado, que viene expresando su rechazo a las políticas de desregulación y flexibilización impulsadas desde la Casa Rosada. En ese escenario, la movilización buscará exhibir unidad sindical y enviar un mensaje político claro: la defensa de los derechos laborales y del rol del Estado como garante de protección social continúa siendo un eje central para el sindicalismo argentino.