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EL PJ BONAERENSE REORDENÓ SU CONDUCCIÓN Y CONSOLIDÓ UNA DIRECCIÓN POLÍTICA PROPIA

Publicado : 07/02/2026
(Review)

Axel Kicillof fue designado presidente del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires en una nueva conducción que articula gobierno, territorio y estructura partidaria, en un contexto de fuerte confrontación con el modelo de ajuste del gobierno nacional.

El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires oficializó la designación de sus nuevas autoridades partidarias, una definición política central que reconfigura la conducción del peronismo bonaerense y fija un rumbo claro frente al escenario nacional. Con Axel Kicillof como presidente del partido, la nueva conducción expresa una decisión estratégica: ordenar el peronismo desde la provincia con mayor peso político, demográfico y territorial del país, en un contexto de ofensiva del gobierno nacional contra el Estado, los derechos sociales y la organización popular.

La lista de autoridades consolida una conducción estrechamente vinculada a la gestión provincial y a los municipios. Verónica Magario fue designada vicepresidenta primera, Federico Otermín vicepresidente segundo y Mariano Cascallares secretario general, mientras que Máximo Kirchner asumirá la presidencia del Congreso partidario y Leonardo Nardini estará al frente de la Junta Electoral. Se trata de una estructura que combina liderazgo político, experiencia territorial y control orgánico del partido, con fuerte anclaje en el conurbano bonaerense.

La designación de autoridades no fue presentada como un hecho administrativo sino como una definición política de fondo. El comunicado difundido por el PJ bonaerense inscribe esta reorganización en un contexto nacional caracterizado por el ajuste económico, la desintegración social y el abandono deliberado del Estado por parte del gobierno de Javier Milei. Frente a ese escenario, el peronismo provincial se asume como espacio de contención, organización y defensa de las mayorías populares.

Desde esa perspectiva, la conducción encabezada por Kicillof reivindica el rol de la provincia de Buenos Aires como principal sostén de políticas públicas en un país atravesado por el recorte de recursos, la paralización de la obra pública y el deterioro del entramado productivo. El texto subraya, además, el papel de los intendentes e intendentas peronistas como actores clave para garantizar servicios esenciales y cohesión social en los territorios más golpeados por la crisis.

La nueva conducción también recupera explícitamente la identidad histórica del peronismo, enlazando esta etapa con los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, y reafirma el repudio a la condena contra la ex presidenta, denunciada como parte de un proceso de persecución política y degradación institucional. Esa definición no aparece como un agregado retórico, sino como parte constitutiva de la identidad política que la nueva conducción busca expresar.

Lejos de limitarse a una lógica defensiva, el PJ bonaerense plantea que la reorganización partidaria debe ser el punto de partida para construir una alternativa política con proyección nacional. El comunicado convoca a fortalecer la unidad, la articulación con el movimiento sindical, los movimientos sociales y los gobiernos locales, y a consolidar al Partido Justicialista como herramienta central frente a un modelo que promueve el individualismo, la exclusión y el “sálvese quien pueda”.

La designación de las nuevas autoridades del PJ bonaerense marca así algo más que un recambio de nombres. Expresa una decisión política: ordenar la conducción, afirmar liderazgo y preparar al peronismo desde su principal bastión territorial para disputar sentido, poder y futuro en un país atravesado por una crisis profunda.