El presidente del Banco Provincia advirtió que crece el incumplimiento en tarjetas y préstamos personales, impulsado por salarios pulverizados, precarización laboral y un sistema financiero que empuja al endeudamiento sin protección.
El presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, Juan Cuattromo, encendió una señal de alarma sobre la situación financiera de los hogares argentinos al advertir que el nivel de morosidad en tarjetas de crédito y préstamos personales alcanzó cifras que no se registraban desde finales de la convertibilidad. En diálogo con Radio Provincia AM 1270, el titular de la banca pública bonaerense describió un escenario de deterioro acelerado del ingreso familiar, en el que cada vez más personas no logran cubrir siquiera los pagos mínimos de sus deudas, un síntoma social profundo del impacto del actual programa económico.
“La gente no está pudiendo cubrir los pagos mínimos de tarjetas de crédito ni los préstamos personales”, afirmó Cuattromo, al tiempo que subrayó la gravedad histórica del fenómeno. Según explicó, para encontrar niveles de morosidad más elevados hay que retroceder a los años noventa, en pleno ciclo de endeudamiento, desindustrialización y desempleo estructural. La comparación no es casual ni retórica: remite a una etapa en la que la ficción de estabilidad convivía con una exclusión social creciente que terminó en colapso.
El titular del Banco Provincia vinculó de manera directa este proceso con el rumbo económico del Gobierno nacional. “Lo que vemos mes a mes es la destrucción de los puestos de trabajo, precarización y salarios sistemáticamente por debajo de la inflación”, sostuvo. A ese cuadro se suma, señaló, el aumento constante de tarifas y servicios públicos, que termina conformando “un combo muy difícil de sostener” para los ingresos populares y de sectores medios, cada vez más obligados a financiar el consumo básico con deuda.
En ese contexto, Cuattromo advirtió sobre el rol que están jugando algunas herramientas digitales de crédito, que facilitan el endeudamiento inmediato sin los controles que sí rigen para el sistema bancario tradicional. Según explicó, muchas fintech operan apoyadas en ventajas regulatorias que les permiten otorgar créditos con tasas más elevadas y sin las protecciones que existen para los usuarios de bancos, lo que termina agravando la situación de sobreendeudamiento y morosidad. “Los créditos que dan muchas fintech no están sujetos a las mismas regulaciones de los bancos y terminan cobrando tasas más altas, lo que también impacta en este nivel de morosidad”, advirtió.
El presidente de la banca pública bonaerense detalló prácticas que, desde su perspectiva, exponen a los usuarios a riesgos que el sistema financiero regulado busca evitar. “Hay billeteras que permiten fondear una cuenta a la vista cargándolo como un consumo en la tarjeta de crédito. Eso en un banco no se puede hacer: uno no puede utilizar su tarjeta de crédito para cargar plata en la caja de ahorro, porque existe una regulación que lo prohíbe para proteger al usuario”, explicó. Esa diferencia normativa, remarcó, no es menor y tiene consecuencias directas sobre el endeudamiento cotidiano.
Cuattromo señaló que en la Argentina conviven marcos regulatorios desiguales para actores que ofrecen servicios similares. “De cara a los usuarios de servicios financieros, hay diferente normativa para un banco y para lo que es una billetera, que tiene una norma de proveedor de servicio de pago. Ese tipo de desequilibrios normativos distorsiona el endeudamiento de las familias”, sostuvo. Y añadió una advertencia clave: “Mucha gente toma deuda sin querer, porque se la presentan de manera engañosa y simple”, en un contexto de urgencia económica que reduce la capacidad de evaluar riesgos.
El funcionario también puso el foco en la necesidad de profundizar la educación financiera como herramienta de inclusión y protección social. Sin capacitación adecuada, sostuvo, las innovaciones del sistema financiero pueden transformarse en un factor de exclusión más, especialmente para quienes no tienen experiencia previa ni información suficiente para relacionarse con estos productos. En ese sentido, destacó la experiencia del programa de educación financiera Rico.en.data, que durante 2025 capacitó a más de 109 mil estudiantes de tercer año de escuelas secundarias bonaerenses.
Finalmente, Cuattromo contrastó este escenario con el funcionamiento de Cuenta DNI, la billetera digital del Banco Provincia, que opera bajo las regulaciones y controles propios de la banca pública. “Podemos ofrecer créditos, plazos fijos y otras operaciones, pero con todas las regulaciones y protecciones que la banca exige”, afirmó, al tiempo que cuestionó prácticas que, según señaló, hoy compiten de manera desleal y trasladan los riesgos al usuario.
La síntesis que dejó el presidente del Banco Provincia condensó el clima social que atraviesan millones de hogares: “Las familias acumulan deudas que no pueden pagar, y lo que vemos es mucha angustia”. Una frase que resume, con crudeza, el costo humano de un modelo económico que vuelve a empujar a la sociedad argentina a escenarios que parecían parte del pasado.