Miles de personas marcharon en Concepción del Uruguay contra el cierre de la principal avícola del país, golpeada por la crisis y las políticas de Milei.
La parálisis de la planta avícola Granja Tres Arroyos desató una de las mayores protestas en la historia de Entre Ríos. La empresa suspendió actividades y bloqueó el ingreso a los trabajadores, dejando en vilo a más de mil familias de Concepción del Uruguay. Lo que comenzó como una protesta gremial escaló en pocas horas hasta convertirse en una multitudinaria marcha que llenó las calles del centro de la ciudad.
Los trabajadores de la planta “La China” denunciaron que desde el año pasado sufren recortes salariales y amenazas de despidos. La crisis se profundizó con el cierre del mercado chino, que afectó las exportaciones y encareció los costos de producción. El Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) denunció que la firma desvía producción a otras plantas para justificar despidos masivos.
"Nos prometieron una solución y nos dejan en la calle. Rompieron la conciliación obligatoria", advirtió Miguel Klenner, secretario general del STIA, exigiendo la intervención del gobierno provincial.
Granja Tres Arroyos, la mayor avícola del país, pretendía despedir a 700 empleados o reducir salarios con el aval del gobierno de Milei. El Ministerio de Trabajo frenó la maniobra con la conciliación obligatoria, pero la empresa contraatacó con despidos y, finalmente, el cierre.
El futuro de los trabajadores es incierto. Mientras la empresa alega una crisis financiera, el pueblo de Concepción del Uruguay dejó en claro que no está dispuesto a resignarse.