El avance del proyecto del gobierno libertario activó una convocatoria del sindicalismo combativo, los movimientos sociales y las organizaciones de jubilados para enfrentar un nuevo intento de flexibilización.
La diputada nacional del Partido Obrero y el Frente de Izquierda Unidad, Romina Del Plá, respaldó la autoconvocatoria prevista para el 2 de febrero en Parque Lezama, impulsada por el Plenario del Sindicalismo Combativo junto a movimientos piqueteros y organizaciones de jubilados. El objetivo del encuentro es organizar la movilización del 11 de febrero contra la reforma laboral que el gobierno de Javier Milei prevé tratar en el Senado durante el mes de febrero.
La convocatoria busca preparar una respuesta obrera y popular frente a un proyecto oficial que el Ejecutivo intenta acelerar en el Congreso y que propone cambios profundos en el régimen laboral vigente. Desde los sectores convocantes advierten que la iniciativa implica un retroceso estructural en derechos conquistados por la clase trabajadora y una redefinición regresiva de las relaciones laborales.
Del Plá señaló que la reforma impulsada por el oficialismo constituye “una verdadera topadora” contra las condiciones de trabajo y explicó que el texto en discusión apunta a restringir el derecho a huelga y a flexibilizar la jornada laboral. También advirtió sobre el debilitamiento de los convenios colectivos y la afectación del régimen de vacaciones, entre otros aspectos centrales de la legislación laboral.
La diputada remarcó que el intento de avanzar con la reforma se inscribe en una estrategia más amplia del gobierno para favorecer a los grandes grupos empresarios. Según planteó, ese rumbo se corresponde con el programa de ajuste, desregulación y reducción del Estado que impulsa la administración libertaria desde su asunción.
En ese contexto, cuestionó el rol de las conducciones sindicales mayoritarias y denunció la ausencia de un plan de lucha frente al avance del oficialismo. Sostuvo que, mientras el gobierno prepara el tratamiento del proyecto, la CGT y otras direcciones gremiales priorizan el diálogo y los acuerdos con la Casa Rosada y los gobernadores.
La legisladora destacó la importancia de la autoconvocatoria impulsada por el sindicalismo combativo, los movimientos piqueteros y las organizaciones de jubilados como una instancia para reorganizar la resistencia desde las bases. Explicó que el encuentro del 2 de febrero apunta a promover asambleas en los lugares de trabajo, de estudio y en los barrios, con la perspectiva de construir un paro activo nacional y un plan de lucha sostenido.
Del Plá subrayó que la movilización del 11 de febrero será clave si el gobierno insiste con el tratamiento de la reforma en el Congreso. En ese escenario, sostuvo que la respuesta en las calles será determinante para frenar lo que definió como una ofensiva directa contra los derechos de la clase trabajadora.